UCR intenta resolver su crisis de identidad

LA SEMANA PAMPEANA

I – El radicalismo enfrentó, finalmente, en la semana la división que lo atraviesa en torno a la alianza con el Pro en la triunfante alianza Cambiemos y a la que hoy el grueso de sus dirigentes dicen no pertenecer. Una cumbre de intendentes y presidentes de comités locales de toda la provincia se reunirá en los próximos días y definirá por sí o por no si el radicalismo integrará la mesa de conducción de la Alianza Cambiemos que el Pro quiere formar con la UCR en La Pampa.

II – El que pateó el tablero de un tema del que no se hablaba demasiado en el Frepam fue el intendente santarroseño que, tímidamente primero y claramente sobre el fin de semana, se declaró intendente de Cambiemos y no solo de la UCR o del Frepam. El silencio con el que fueron recibidas esas declaraciones definitorias y desafiantes a la entente de los principales dirigentes radicales que no quieren saber nada con Cambiemos, fue la medida del impacto que causan en quienes prefieren mantenerse en el limbo de la indefinición.
Pero si esa indefinición es funcional al equilibrio que se intenta mantener dentro del Frepam con sus socios “progres” del socialismo y el Partido del Frente, para la gestión del intendente santarroseño es nefasta como carta de presentación ante las autoridades nacionales a las que ven como único salvavidas de una administración que, sin esa ayuda, corre el riesgo de naufragar.

III – Que sean los intendentes los convocados junto con las autoridades partidarias de los pueblos pampeanos, y no la convención provincial no deja de llamar la atención pues fue la convención -máximo órgano partidario- la que resolvió la conformación en La Pampa de la Alianza Cambiemos y esa decisión no ha sido anulada ni revisada por ese mismo cuerpo que es, como dijimos, la autoridad superior en el partido radical. La convocatoria a los jefes comunales y dirigentes locales del interior puede estar señalando que lo que se busca es más una declaración política que una decisión orgánica partidaria que, por otra parte, ya se adoptó con la conformación de Cambiemos en La Pampa.

IV – El ex gobernador Oscar Mario Jorge fue noticia en la semana pese a sus esfuerzos por permanecer alejado de la actividad política con el virtual retiro que se autoimpuso luego de abandonar el cargo el pasado 10 de diciembre. El fiscal de Investigaciones Administrativas lo denunció penalmente por la irregular licitación para la construcción del acueducto a General Pico. De las actuaciones sumarias que hizo el funcionario se desprende prima-facie que el ex mandatario no habría actuado por descuido manteniendo la vigencia de una licitación pese a que las condiciones de contratación habían cambiado al caerse la financiación. El fiscal le adjudica “intencionalidad”, un calificativo que complica la situación del ex gobernador, a quien se tiene aquí en La Pampa como un prolijo, ordenado y escrupuloso administrador.

V – La Pampa recibió en la semana dos noticias que, de alguna forma, atenuaron su condición de “patio trasero” del país. El sorpresivo anuncio del gobierno nacional de que mantendrá el subsidio al gas en la Patagonia y la reducción en el precio de las naftas en un contexto donde se despotrica contra los subsidios como uno de los males de la Argentina, fue una buena noticia no solo por lo que significa económicamente sino, además porque parece un soplo de realismo y de política haciendo foco en los problemas cotidianos de la gente en un área donde parecían no querer salirse del libreto neoliberal en torno al costo del gas. La otra buena noticia fue, sin dudas, la formalización de los vuelos de Aerolíneas Argentinas en un esquema y con un precio que, por primera vez en mucho tiempo, hacen que el servicio aéreo esté pensado desde aquí y para los que aquí viven y no como un premio consuelo resultado del remanente de horarios y del sobrante de servicios que se concede para no dejar al aeropuerto de una capital de provincia sin actividad.

VI – El fallecimiento del ex gobernador Néstor Rufino Ahuad permitió a los pampeanos recordar la figura de quien fuera el segundo gobernador de la recuperación democrática. Ahuad fue el último gobernador que cumplió su mandato con prohibición constitucional de reelección como lo mandaba la carta magna pampeana de 1960. Recibió y entregó el poder a Rubén Marín, que se convirtió luego en el primer mandatario pampeano en lograr la reelección. La historia reciente pampeana, luego de casi un cuarto de siglo de aquélla reforma reeleccionista, obliga a los pampeanos a una revisión de los avances, retrocesos y de los temas que quedaron a mitad de camino. La reelección y la menguada participación de la oposición en los organismos de control de nombramiento de jueces, entre ellos. (LVS)

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