Inicio Opinion Un complot para el fraude electoral

Un complot para el fraude electoral

TRIBUNA DEL LECTOR

Señor Director:
A pocos días de las elecciones primarias es vox pópuli que Juntos por el Cambio intentará manipular los resultados del escrutinio al haber incorporado un sistema electrónico muy poco confiable. Violando el artículo 103 del Código Nacional Electoral el gobierno realizó por decreto la compra del software «Election 360» a la empresa SmartMatic, denunciada por fraude en Filipinas, El Congo, Venezuela, Bélgica, El Salvador y en la ciudad de Chicago (EEUU), entre otras.
El proceso será el siguiente: en cada una de las escuelas, una vez contados los votos se procederá a escanear las actas de escrutinio para almacenarlas en una notebook con software «fuente propietario» (copyright) y de allí se transmitirá directamente al centro de cómputos. El problema está en que entre el escaneo del acta de cierre y antes de llegar la información al correo, los datos pasan por un punto intermedio que, según la cartilla técnica del Election 360 «está a disposición del contratante», que es lo mismo que decir a disposición de Macri. Es precisamente en este punto intermedio por donde pasan todos los telegramas a modo de embudo en donde se puede transformar y manejar la información de los votos. Según investigaciones periodísticas, los técnicos de la empresa reconocen que el scanner genera un archivo «TIF», pero los operadores de carga reciben un «PNG». Eso significa que la imagen que visualizan los «data entry» (que están en el centro de cómputos), no es la misma que la que sale de la escuela. Una vez adulterados los patrones de imagen de las actas de escrutinio de cada urna escaneada, los datos fraguados se transmitirán no por telegrama como siempre se hizo, sino a un servidor capacitado para cambiar cifras y desde allí transmitirlas al correo.
En este sentido, la promesa que hace el secretario de Asuntos Políticos, Adrián Pérez, de que se garantiza la fiscalización ciudadana en caso de desconfiar de los resultados es falsa, ya que el código fuente propietario del software «Election 360» es cerrado, es decir que sólo un limitadísimo grupo de personas puede saber el funcionamiento del programa.
Si además tenemos en cuenta que son sospechosas las encuestas mediáticas afines al gobierno que pregonan una paridad inusitada entre las intenciones de voto hacia el oficialismo como hacia la oposición, los resultados son más que previsibles.
Ya sabemos por experiencia histórica que en la arena política los candidatos son reacios a denunciar fraude antes de las elecciones para no exponerse como perdedores, pues estiman que quedarían ante la opinión pública como reconociendo su derrota anticipada. El tema es tabú y sería imposible cambiarlo de un día para el otro.
Por tal motivo, es responsabilidad de nosotros, los ciudadanos, evidenciar ante la sociedad civil el complot político-mediático del poder para continuar con este latrocinio encubierto y denunciar en la justicia electoral a cargo de la jueza María Romilda Servini las evidentes posibilidades de un fraude electoral. Dicha denuncia deberá consistir en exigir inmediatamente que se vuelva al sistema anterior, el cual si bien ha tenido esporádicas fallas o denuncias, nunca jamás se le podrá comparar al sistemático fraude que posibilita el uso de una tecnología que fracasó en todos los países del mundo en que fue empleada.
El momento de involucrarnos es ahora. Después de publicado el resultado de los comicios ya será tarde. La década infame del siglo XXI quiere emerger de su ignominioso letargo. Es nuestra responsabilidad que permanezca dormida y en lo posible enterrada para siempre.
Alejandro Lamaisón.
DNI: 13.956.571.