Un héroe cubano, fidelista, entre nosotros

EL CUBANO ANTONIO "TONY" GUERRERO VISITO ARGENTINA

El 16 y 17 de junio se hizo en Rosario el XVI Encuentro de Solidaridad con Cuba. Y hubo oportunidad de conocer a Tony Guerrero, un héroe fidelista.
EMILIO MARIN
Cuando se milita en un organismo de solidaridad con Cuba y la Patria Grande como Mascuba se conoce a mucha gente valiosa. Que se dedica a defender los intereses de esos pueblos y no a evadir y ocultar dinero sucio en las guaridas offshore.
En la cita rosarina hubo muchas personas de esa calidad humana, convocadas para redoblar la solidaridad con Cuba teniendo en cuenta el bloqueo endurecido por la administración Trump. En el cierre el embajador cubano Orestes Pérez, además de agradecer el apoyo argentino, adelantó que su país va a presentar otra vez en la Asamblea General de la ONU su moción contra el bloqueo estadounidense. En la del año pasado el canciller Bruno Rodríguez denunció que los daños directos alcanzaban a 130.178 millones de dólares.
Hubo 142 delegados venidos desde Santiago del Estero hasta Neuquén y Río Negro; desde Buenos Aires hasta Córdoba, desde Chaco hasta Capital Federal, pasando por Entre Ríos y Santa Fe, etc. También amigos de Cuba, Venezuela, Brasil, Bolivia, Colombia y Uruguay.
Estas causas nobles juntan a personas de diferentes estratos. El embajador Orestes charlaba con Pablo, joven que limpia oficinas y baños en la ex ESMA. El doctor Eduardo Barcesat hacía lo propio con Marta, rosarina que tiene trabajo social en barrios. Lily Zamora, responsable del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos para América Latina y el Caribe (ICAP) escuchaba las opiniones de Nicolás, un panadero porteño, hincha de Ríver. Y todos masticaban el mismo sándwich de milanesa, frío, añorando el rico locro de la noche anterior, cuando cantaba el tanguero Leo Capitano, con bandoneón y una voz envidiable.
Ese artista rosarino se va de gira tres meses a Europa, pero antes quiso estar con sus amigos de Argentina y Cuba. Y para cantar “El necio” de Silvio Rodríguez invitó a subir a uno de los cubanos presentes, el más admirado esos días. Antonio “Tony” Guerrero, el héroe de la República de Cuba, no se hizo rogar y lo acompañó en estribillos.
Esa canción, contó Tony, la conoció otro de los Cinco cubanos en prisiones estadounidenses, Gerardo Hernández, y les fue pasando la letra. “Yo todavía no me la sé muy bien”, aclaró antes de cantar con Leo: “me vienen a convidar a arrepentirme, me vienen a convidar a que no pierda, me vienen a convidar a indefinirme, me vienen a convidar a tanta mierda”.
A Silvio lo deben haber convidado a arrepentirse muchas veces. A Tony y los otros cuatro también, estando presos en EE.UU.

16 años preso.
El cronista ya conocía la historia de los Cinco que monitoreaban a la mafia terrorista de Miami en los años ’90, buscando impedir los atentados que esa gente ligada a la CIA realizaba en Cuba. El 5 de septiembre de 1997 una bomba en el hotel Copacabana mató al italiano Fabio Di Celmo. De ese modo los asesinos querían cortar el turismo hacia la isla y cegar esa fuente de ingresos.
En esos años la “red Avispa”, integrada entre otros por Tony, Gerardo, René González, Fernando González y Ramón Labañino, procuraba en Miami detectar esas agresiones y dar preaviso al gobierno cubano. No espiaban al gobierno norteamericano, ni a la CIA ni la General Motors. Unico blanco observado era el terrorismo de la Fundación Cubano-Americana, Alpha 66, Coru, Hermanos al Rescate y demás grupos operativos financiados por el Departamento de Estado.
Fidel envió a su amigo Gabriel García Márquez con datos de la investigación cubana sobre los atentados, para que Bill Clinton pusiera fin a los mismos. Hubo una reunión secreta entre funcionarios de ambos países, pero la parte norteamericana, en vez de encarcelar a los terroristas, lo hizo con la “red Avispa”. El 12 de septiembre de 1998 los Cinco fueron detenidos, aunque no habían espiado al gobierno, ni les hallaron ninguna computadora con información de espionaje, ni ningún arma.
Tras un juicio amañado en Miami, territorio nada neutral, y con serias violaciones a los derechos de la defensa, el quinteto fue sentenciado a cuatro cadenas perpetuas y 70 años de prisión.
A Tony (39) le dieron perpetua y 10 años de cárcel. En 2009, en una resentencia, le “bajaron” a 21 años y 10 meses de prisión. Fue una experiencia durísima. De los 16 años, él estuvo 11 en Florence, Colorado, considerada “la prisión más segura del mundo”, donde los condenados pasan la mayor parte del día en confinamiento solitario. Es “el Alcatraz de las Rocosas”. No sé si en esos años conocía ya la letra de “El necio”, pero sino la habrá inventado. Lo convidaron con tanta mierda y Tony contestaba “yo me muero como viví”.
René y Fernando, salieron en libertad en 2013; Tony, Gerardo y Ramón, en diciembre de 2014, tras los acuerdos de Barack Obama y Raúl Castro, quien les dio en febrero de 2015 la “Orden Playa Girón” (en 2001 fueron condecorados como “Héroes de la República de Cuba”). Sus libertades fueron arrancadas por el fuerte reclamo de Cuba, 10 Premios Nobel y un movimiento internacional muy amplio, incluido Mascuba.
Ese héroe anduvo como uno más en los Galpones de la Juventud de Rosario, hablando con todos, pidiendo la palabra con modestia y opinando como un cuadro político de gran nivel.
En un mano a mano le conté sobre las polémicas de los ’70 y actuales sobre si se puede resistir la tortura o si es inevitable delatar. “Hay que resistir, se puede resistir”, me dijo quien estuvo 16 años en una cárcel yanqui y hoy trabaja en una empresa estatal como ingeniero en construcción.
Tony iba dando las gracias a todos, por el aporte a la liberación de los Cinco. Recibía tanto cariño que, arropado, no sentía el horrible frío rosarino.