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Un intercambio bajo los caldenes

PENSAMIENTOS AISLADOS

Estas épocas de pandemia traen nuevas normalidades y experiencias inéditas para todos. En el caso de este humilde escriba, que viene de la vieja escuela, la cuestión de un obligado aislamiento terminó por generarle la liberación de pensamientos por fuera de la rutina diaria de una redacción a pleno. Y en medio de la novedad del teletrabajo comenzaron a aparecer ideas y planteos que terminaron por tomar forma de columna dominical.
La semana pasada el tema pasó por un posible «gesto patriótico» del sector agropecuario, favorecido con un voluminoso fondo «extra» generado por los precios internacionales. Y por estos días llamó la atención el imponente nuevo hospital inaugurado por la vecina San Luis y las posibilidades que puede deparar para La Pampa.
La obra muestra una vez más la potencialidad de los puntanos, sobre todo en lo que hace a la obra pública. Los que han visitado esa provincia saben de lo que se está hablando y para los que no, solo falta señalar que hay complejos inaugurados recientemente como el de «La Pedrera», que cuenta en su interior con un autódromo, un estadio de fútbol que es envidia de más de un equipo de primera división, un complejo al estilo «Tecnópolis» y hasta… ¡una pista de patinaje sobre hielo!!!
Pero resulta que ellos, que tienen todo eso para mostrar y con lo que no dejan de sorprender, tienen su «Talón de Aquiles»: tienen algún que otro inconveniente para manejar sus cuentas públicas e inclusive desde hace tiempo no cuentan con un banco provincial.
Lo que tienen es una provincia amiga y cercana, con la que hace unos años firmaron un amplio convenio de cooperación. Esa provincia es La Pampa y el acuerdo se llama «Tratado del Caldén».
El acuerdo se firmó en junio de 2017 y lo suscribieron Alberto Rodríguez Saá y Carlos Verna, a través de un escrito que contempla el desarrollo de San Luis y La Pampa en diversas áreas, entre ellas economía, salud, educación, seguridad, cultura, tecnología y medio ambiente.
A partir de ahí, en los últimos tiempos el tratado ha sido utilizado en numerosas ocasiones. Por ejemplo, entre otros convenios, se acordó la interconexión de las redes de telecomunicaciones, la cooperación para la oferta turística y también un mecanismo de libre circulación en tiempos de pandemia.

La red del trueque.
Ahora bien, la pregunta que queda flotando es por qué razón no se avanza, a través de este tratado y los mecanismos que tiene previstos, en algo así como una «red del trueque» pero a nivel interprovincial.
Porque San Luis debe tener para ofrecer toda su experiencia en obras y La Pampa tiene para intercambiar cuestiones que los puntanos andan necesitando, como el ya mencionado tema bancario, como para no abarcar demasiado y hacer foco en dos temas bien puntuales.
Sin ir más lejos, La Pampa ha penado durante años con la finalización del Megaestadio de Santa Rosa. Es cierto que ahora se encontró una solución para el techado y esa etapa está a punto de finalizar, pero lejos está de significar que esto represente una cercana inauguración. Faltan todas las instalaciones internas y la puesta en funcionamiento, lo que es lo mismo que imaginar que cuando uno techa una vivienda podría pensar que ya se puede pensar en mudarse. Este caso es similar y si se piensa en quien podría tener experiencia en terminar pronto y bien con esto, lo más cercano para los pampeanos y con un tratado a mano como marco para pedir ayuda son los amigos puntanos, los mismos que acaban de inaugurar un imponente hospital.
Y también es sabido que ellos necesitan asesoramiento bancario, porque lo han explicitado durante su última visita. Concretamente, sugirieron que el Banco de La Pampa analice la posibilidad de «convertirse en el agente financiero de la provincia de San Luis y ser el que administre las cuentas sueldo del personal de todos los estamentos del Estado». Pasa que desde hace unos años San Luis rescindió el contrato que unía a la provincia con el Banco Supervielle como operador financiero de la provincia. A partir de entonces, mediante acuerdos anuales, esa entidad sigue siendo agente de pago de salarios provinciales, al igual que lo hace con cada uno de los municipios.

Con obras y sin banco.
Es que los puntanos, a diferencia de La Pampa, no tienen banco provincial desde hace 25 años, ya que en 1996 el Banco de San Luis fue privatizado y adquirido por Banex, una entidad que luego pasó a llamarse Supervielle. Esa sociedad anónima y el Banco Nación fueron los que se presentaron a la última licitación llamada para ocuparse de los servicios financieros de la provincia, pero la convocatoria fue declarada desierta.
Esto le abrió la posibilidad al BLP para -según lo planteó el propio Alberto Rodríguez Saá- ser invitado a una eventual licitación o a ser contratado en forma directa. El gobernador puntano habló de «admiración» por el manejo pampeano. Y puntualmente sus funcionarios se asombraron por la red de cajeros automáticos que tiene nuestro banco provincial en casi todos los pueblos y por los préstamos a tasa cero que se lanzaron en medio de la pandemia.
Es así que las posibilidades se observan como prácticamente ideales. Solo habría que sentarse a dialogar, pulir detalles y encontrar los caminos de una colaboración con beneficios para ambos lados. Parece un buen momento para que estos caldenes aislados comiencen a formar parte de un gran monte interprovincial.
DANIEL ESPOSITO