Un recuerdo especial

TRIBUNA DEL LECTOR

Julio Humberto Acri tenía el don de querer ayudar en las tareas socio deportivas de la comunidad de General Acha, y contagiaba con su entusiasmo a propios y amigos a colaborar para llevar adelante esa pasión.
A casi dos meses de su partida, recordar a una persona que abre caminos, es un acto que nos ennoblece a nosotros, su familia, como también a sus amigos que lo secundaron, justificándolos en lo acertado de acompañarlo en las tareas, socio deportivas realizadas.
El Negro, entre sus pequeños gestos, era capaz de pintar en celeste y blanco el botiquín de campo del club, sugerir en una reunión a la comisión directiva que el circuito del Automoto Club debía denominarse “El Panorámico”, o bien realizar una velada para reunir a los ciudadanos en vísperas del aniversario de General Acha, en baile con mate y tortas fritas.
En su larga carrera colaboró con el club barrial Chacarita y Unión Deportiva Campos, y cuando algo parecía tambalear se podría crear: la Unión Deportiva Achense. Acompañó a los chicos de fútbol siempre, con la altura de la disciplina, presente, en consonancia con la dirección técnica y la preparación física necesaria, surgida de los insistentes pedidos de un profesor de educación física.
De su gestión ante el Director de Deportes de la provincia de ese entonces P. Kraemer, llegó el primer profesor de educación física a la localidad. Fue hace 41 años, y significó el arribo de Oscar Yacuzzi. Suena extraño, pero en aquellos años no había. Así fue que juntos pudieron afrontar la organización de la sede de los “Juegos de la Araucanía 2007” en la disciplina vóley, albergando más de 300 personas en General Acha.
Activo de primera línea en la Peña automovilista del “Gato Bayo “y, otras, que estaban destinadas a reunir amigos y recaudar fondos en apoyo del automovilismo. Fue consolidada la “Fórmula Uno Pampeana” que trascendió los límites de La Pampa, para organizar espectáculos automovilísticos en lejanos lugares como: Centenario (Neuquén); Río Colorado (Río Negro); Tres Lomas; Casbas: Salazar, entre otros puntos. Con otros jóvenes, crearon un Ateneo Juvenil sumando su aporte a la política local.
Dejando su quehacer inicial: la albañilería, fue concejal, juez de paz, director del IPAV del área sur, terminando su trabajo público como: director de personal municipal.
Al no comprender ni aceptar los desencuentros políticos partidarios prefirió retirarse, continuando sus energías para acompañarnos en familia, a educar sobrinos y sobrinos nietos, haciéndoles comprender que cada uno puede ser protagonista de una vida buena. Es muy difícil no sentirnos tristes por su partida hacia “El Padre y el descanso eterno”, pero cada recuerdo que tenemos de él nos hace feliz. “Enseñó de todo y a todos, excepto a olvidarlo”.
Domingo Acri
DNI 7.344.336