Un giro radical en el escenario electoral

La muerte en un accidente aéreo del candidato socialista a la presidencia de Brasil Eduardo Campos provoca un giro radical en la campaña para las presidenciales de octubre, ante la eventualidad de que la popular ambientalista Marina Silva, su candidata a vice, lo sustituya.
“El fallecimiento de Campos crea un elemento nuevo, triste y emocional, en una campaña que estaba muy distante del elector; la muy posible elección de Marina Silva como su sustituta cambia mucho las cosas, porque entraría en juego una candidata muy competitiva”, dijo el analista político André César, de la consultora Prospectiva.
Campos, de 49 años, murió el miércoles al estrellarse el jet en el que viajaba en la ciudad de Santos, en el estado de Sao Paulo. También fallecieron los demás pasajeros y tripulantes del jet: dos de sus asesores, un fotógrafo y un videasta de su campaña, y los dos pilotos.
“La presencia de Marina en la carrera electoral trae desafíos importantes para los dos principales candidatos -la presidenta Dilma Rousseff y el senador socialdemócrata Aecio Neves-: crea una tercera vía que puede crecer muy rápidamente”, sostuvo el economista jefe de Gradual Investimentos, André Perfeito.
Marina Silva, ex ministra de Medio Ambiente de 56 años, fue la revelación de las presidenciales en 2010, cuando con el minúsculo Partido Verde fue la tercera candidata más votada y conquistó casi un 20% de los votos.