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Una incómoda generalización que estigmatiza a mendocinos

PUNTO DE VISTA

ROBERTO DANIEL RODRÍGUEZ *
Es necesario saber quién es quién en Mendoza. Quienes son los apropiadores del agua y la riqueza y quienes son sus víctimas.
En la lucha por los ríos, en La Pampa, en provincias condóminas y en las propias provincias o regiones de acaparamiento del agua, no se coloca en la vidriera pública, no se identifica claramente cuál es el fenómeno demográfico y la dinámica productiva que se genera alrededor de la producción regional de la vid. Los actores sociales y productivos están mimetizados detrás de una abstracción generalizada con el nombre de la provincia de referencia. En el caso más internalizado, es llamar a los «mendocinos» como acaparadores de los ríos pampeanos.
Como este tema me preocupaba desde siempre porque notaba en las expresiones populares una estigmatización del mendocino que vive en nuestra provincia y con quienes tenemos relación diaria, incluso algunos forman parte de ONGs vinculadas a la lucha reivindicativa por los ríos, tomé en cuenta algunos datos de las provincias aguas arriba para mirar e identificar un fenómeno: la concentración de la tierra.
A esto quise expresarlo en mi exposición como presidente de la Asamblea por los Ríos Pampeanos durante el desarrollo del Encuentro Interprovincial por los Ríos y el Agua Pura realizado en la sede de la UNLPam el día 8 de febrero pasado.
También me sentí obligado a hacerlo en este encuentro aprovechando la presencia de ONGs de provincias hermanas de Mendoza, San Juan, Neuquén y Río Negro, para aliviarnos y sentirnos todos cómodos en el intercambio de ideas y opiniones. Creo que los visitantes retornaron a sus orígenes con una mejor idea de la injusticia cometida con La Pampa y con una mejor comprensión del significado de Portezuelo del Viento. Así lo confiesan y continúan recabándonos información al respecto.

Estadística viñatera.
En esa oportunidad dije: «… Acá quiero revisar una generalización muy incómoda que solemos hacer cuando denunciamos, acusamos o destratamos en nuestro reclamo a los ‘mendocinos’ sin explicitar a que nos referimos. Yo quiero dejar perfectamente claro que los mendocinos ‘acaparadores de ríos’ no son los pobres chacareros y crianceros del sur de Mendoza o del norte, por allá por Huanacache, donde también se les mueren los animales por la falta de agua en sus lagunas. Ni tampoco los amigos que vinieron y fueron acogidos con los brazos abiertos acá a La Pampa a estudiar, a vivir, a formar familias. Ellos son más de 11.000 mendocinos que de ninguna manera queremos ofender».
A esto es necesario decirlo y difundirlo. Pero también, para que no sea solo de la boca para afuera había que sustentarlo con algún elemento determinante e indubitable y para ello bastó solamente con rastrear datos estadísticos de la producción viñatera.
Por eso también dije luego: «… Hoy se ve claramente a la luz del desarrollo de los procesos de cambios climáticos desfavorables y el desenvolvimiento de los acontecimientos políticos, que el afán desmedido de Mendoza tiene su razón de ser en la existencia de los grandes intereses de los viñedos y de las tierras que manejan no solo los ríos a través de irrigación sino también manejan la política que implementan. Si observamos las últimas estadísticas se ve claramente como la concentración de la superficie de viñedos está cada vez en menos manos y al mismo tiempo la cantidad de productores pequeños son cada vez menos. En los últimos 20 años la superficie con viñas aumentó el 7,5% mientras la cantidad de viñas disminuyó 27,7% perdiendo a su vez entre el 6-7% de pequeños productores (1). Esto se parece mucho a lo que es la concentración de la tierra en la pampa húmeda con otra producción agropecuaria extensiva donde cada vez hay más tierra en menos manos y simultáneamente cada vez menos productores de escala pequeña. Estos fenómenos están fuertemente ligados a la injusta distribución de la riqueza de los pueblos de acá y de otros lados».
El sencillo gráfico que acompaña a esta nota muestra la realidad de 1994 y la de 20 años después. Allí se puede observar la concentración de la tierra en Mendoza, fundamentalmente, y en San Juan.
A lo mejor estamos en tiempos de seguir encontrando explicaciones a cosas inexplicables que nos pasan a los argentinos en general y pienso que en estos momentos de cuarentenas nos puede llevar a investigar un poco más cada problema, sobre todo a aquellos que son la revelación de desigualdades sociales y económicas, de concentración de la riqueza, de concentración del ingreso. He aquí una de ellas.
Tal vez de esta manera también podamos terminar con la injusta manera de apropiarse de las riquezas, de las aguas, de los humedales, de los ríos, del ambiente.

(1) En realidad el período es 1994-2015, con lo cual si tomáramos los últimos 4 años no hay dudas que esa tendencia se acrecentó.

* Ex Director General de Estadística y Censos de La Pampa.