UNLPam: la continuidad de un proyecto y de los oficialismos

Norberto G. Asquini
A un año de la reelección, el panorama interno no parece que vaya a tener cambios. El rector Sergio Baudino adelantó que irá por la renovación, con el consenso logrado por el proyecto de Universidad Amplia. Los oficialismos en las facultades también se mantendrán, tanto las aliadas como las opositoras.
Casi con un año de anticipación, aunque los tiempos académicos son diferentes a los políticos, el actual rector de la Universidad Nacional de La Pampa, Sergio Baudino, adelantó que irá por su reelección en la renovación de 2014. Baudino asumió en 2010 su primer mandato de la mano de la agrupación Universidad Amplia, que mantiene un proyecto para la casa de estudios pampeana en el que las decisiones son centralizadas para propender a una mayor distribución de los recursos y con políticas generales para las facultades y con una línea de inclusión y apertura. Es la gestión continuadora de lo que fueron los años de Sergio Maluendres al frente de la UNLPam (2002-2010) con Universidad Autónoma.

Status quo.
El escenario interno de la universidad pampeana muestra la fortaleza de los oficialismos, basados en gestiones que han logrado consensos a sus proyectos. De hecho, el año pasado cuando se votó la renovación de consejeros superiores y directivos de todos los claustros, los números reforzaron la posición de las actuales autoridades. Baudino logró mayoría en el Consejo Superior y los decanos en los consejos directivos de sus facultades. A fines de abril pasado hubo comicios de representantes estudiantiles, los que son anuales, y los números indicaron que no hubo cambios sustanciales en ese claustro, pero además que no hay voces críticas o de confrontación con la gestión del rector, sino de conformidad.
De los seis cargos en juego en el Consejo Superior para el claustro estudiantil, Universidad Pública logró dos representantes, Agrupación Independiente dos, Franja Morada uno y Sumate otro. UP y AI han tenido alguna diferencia con el Rectorado, pero sin estar en la estructura de Universidad Amplia han apoyado iniciativas. Mientras que Franja Morada y Sumate son parte del gobierno. De hecho, Franja Morada ha sido la fuerza que más crecimiento tuvo en lo electoral con respecto al año pasado.

En las facultades.
Baudino ya puede pensar en su reelección porque ha logrado amplios consensos y porque el proyecto que lleva adelante quedó legitimado por las urnas, y la comunidad estudiantil. Y por una oposición que se ha desdibujado, pero aunque esté debilitada siempre está presente. Lo que fue Universidad Federal, que exigía mayor autonomía para las facultades y la toma de decisiones generales en una “mesa de decanos”, tuvo que cambiar el año pasado su denominación para poder enfrentar al oficialismo. Los números marcaron su derrota.
En este marco, la próxima renovación será muy diferente a lo ocurrido en 2010. En esas elecciones se tenía que elegir a un nuevo rector y el oficialismo llegaba golpeado luego de ocho años de gestión que lo habían desgastado en cuanto a consensos. También se renovaban varios decanos y todo estaba abierto a los cambios. En 2014 el escenario parece indicar, ya que todos cuentan con una reelección en su cargo, que las autoridades actuales renovarán sus mandatos. Baudino en el Rectorado, pero también Oscar Alpa en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas; Maluendres en Ciencias Humanas; y Gustavo Fernández en Agronomía. Estas son las unidades académicas que responden al rector: Humanas y Agronomía integran Universidad Amplia; Alpa es un aliado de la gestión, aunque con proyecto propio.
En las facultades donde hay autoridades “opositoras” parece que habrá cambio de nombres, pero no de línea. Se estima que en Ciencias Exactas y Naturales volvería como decana Marita Martín que suplantaría a Graciela Roston; en Ingeniería Carlos D’Amico deja el cargo y desde ese sector se menciona al secretario académico Hernán Prieto como su continuador; y en Veterinarias se mantendría el mismo grupo que gobierna esa unidad, aunque no se sabe todavía quien será.

Hacia adelante.
La gestión de Baudino y del vicerrector Hugo Alfonso ha logrado legitimar el proyecto de Universidad Amplia, que tiene sus raíces en el de Universidad Autónoma. De hecho, el cambio estructural que sufrió la UNLPam desde 2002 será muy difícil de cambiar hacia adelante. El rector, con un perfil de administrador y de negociador para lograr acuerdos, afianzó políticas anteriores -como los llamados a concursos de profesores que va por su tercera etapa- y llevó adelante algunas propias, sobre todo dinamizando el área de investigación -donde la apuesta es la divulgación científica y la existencia de una línea de financiamiento a los Proyectos Orientados a la Investigación Regional-. Sin duda, el gran desafío de Baudino, de lograr la reelección, será el de tener una impronta más propia en los siguientes cuatro años.
Igualmente hay algunas cuestiones que no se pueden soslayar. En algunas facultades hay acompañamiento sobre los rumbos generales, pero observan que hay mucha distancia en la relación con el Rectorado.

A nivel nacional.
Hay también cuestiones por resolver a futuro, como la mejora del transporte diario y gratuito, una política neta de inclusión en la que la casa de estudios pampeana es pionera, y la puesta en marcha del Campus Universitario en el predio de Agronomía. Como una mayor oferta académica con carreras nuevas. Pero todo esto requiere presupuesto nacional para afrontarlo, y no solo voluntad de la gestión, que no falta.
En este sentido, el perfil de Baudino, y de la UNLPam, a nivel nacional, ha sido de una gestión independiente frente a otros rectores que han tomado posición ante el gobierno nacional. Mantener una identidad propia, según algunos analistas, ha servido para sostener una universidad con consensos internos. El alineamiento con el gobierno kirchnerista, por su parte, ha favorecido a las autoridades de otras casas de estudios, que hoy tienen extensos y modernos campus -Lomas de Zamora y Villa María, por ejemplo- gracias al apoyo de las partidas nacionales.

Politización.
En esa línea, la politización en términos de partidos o de gobiernos no tiene incidencia directa en la UNLPam. La casa de estudios pampeana tiene su propia lógica política interna, en la que las agrupaciones están más atravesadas por cuestiones institucionales y académicas que por las partidarias. De hecho, conviven en las listas integrantes de diferentes orientaciones políticas, y hasta ideológicas, pero identificadas con proyectos académicos y con una perspectiva sobre la universidad. Las corrientes estudiantiles sí están más definidas en sus líneas generales por lo político.
Esto queda demostrado en que Veterinarias es la única facultad en la que el peso de la política extrauniversitaria es fuerte. De allí han salido directivos y docentes que han sido funcionarios de gobierno: Abelardo Ferrán como ministro de la Producción de La Pampa, y José María Romero -decano con licencia- como vicepresidente del Senasa a nivel nacional. Allí la esfera política tiene influencia en el proyecto de facultad.
La UNLPam, además, es una de las casas de estudios más democráticas del país. Una de las pocas que tiene voto directo para designar a sus autoridades, sistema que rige además en Mar del Plata, Río Cuarto, Salta, San Juan, San Luis, Santiago del Estero, Villa María y Moreno. En la de Cuyo ya fue aprobada esta metodología y podría ser adoptada también por la Universidad Nacional de Córdoba.