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Urge una intervención

Las viejas disputas entre el intendente de Puelén y la Cooperativa Regional de Servicios Públicos y Sociales del Oeste Pampeano (Coospu) han recrudecido en los últimos días poniendo aquella distante zona de nuestra provincia otra vez bajo alta tensión política.
A esta altura queda claro que las autoridades provinciales no pueden demorar un involucramiento más decidido pues es evidente que las partes se han distanciado tanto que es imposible, o poco menos, que logren concertar un acercamiento en términos razonables.
De acuerdo a lo que ha venido informando este diario y algunos medios de la zona, los reclamos del jefe comunal por lo que considera una prestación deficiente del servicio de provisión de energía eléctrica no cesan. En tanto se han sumado otros actores al debate público: vecinos muy afectados por la dura crisis económica que lleva varios años y se ha profundizado por la presencia de la pandemia de Covid-19. Según algunos testimonios la conocida carencia de viviendas que sufre nuestra provincia, producto de la sequía que en la materia provocó el cuatrienio macrista, se nota con particular crudeza en Puelén. Esto ha llevado a la construcción de viviendas bajo condiciones precarias que dificultan el abastecimiento del servicio de energía eléctrica. La dura confrontación entre el intendente y la Coospu dificulta que este problema se aborde en forma constructiva y las consecuencias las pagan las familias que ven peligrar el abastecimiento de un servicio imprescindible, y todavía más en las puertas del comienzo del invierno.
Por el tenor de las declaraciones públicas del intendente como de los vecinos afectados, se advierte que se ha vuelto necesaria la presencia en el lugar de las autoridades provinciales. Las áreas responsables de las relaciones con los municipios y la que regula la prestación del servicio eléctrico no pueden ignorar que el conflicto muestra una preocupante escalada y que hace falta desactivarlo cuanto antes. Si han tenido alguna forma de intervención, debe decirse que por el momento no ha dado resultados positivos. Las noticias que llegan de nuestro «lejano oeste» lo vienen confirmando. Lo que parece evidente es que las autoridades provinciales deben apersonarse en el lugar para para «parar la pelota» y frenar de una buena vez este conflicto que enfrenta a pampeanos que conviven en la misma zona y que con el paso del tiempo no hace más que tornarse más virulento.
Si se demora esta gestión, los pampeanos radicados en aquella zona tendrán motivos para sentirse olvidados por la «lejana» capital. No deja de ser un viejo problema de nuestra organización provincial. El este próspero no siempre supo ver como empatía y genuino interés los problemas y necesidades de aquella región a pesar de los eslóganes del tipo «el sol saldrá por el oeste». Muchas frustraciones vivimos los pampeanos por esa fractura que dividió a nuestro territorio. El tiempo dejó enseñanzas y es cierto que hubo cambios significativos en materia de políticas públicas. Hoy, aquí y ahora, hay una nueva oportunidad de mostrar, con hechos concretos, que algo se ha aprendido.