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Vacunas, equilibrios y beneficios en riesgo

LA SEMANA PAMPEANA

I – La Pampa anunció en la semana que, concluída la etapa de vacunación del personal de salud y de los geriátricos, continuará vacunando a mayores de 80 años y al personal docente mayor de 50 años con algun factor de riesgo. La provincia sigue así, con su política de salud, a tono con la expectativa de un manejo prudente de la pendemia y de los recursos disponibles para enfrentarla y se ubica entre los cinco distritos del país que más porcentaje de su población ha inmunizado. Pero el desafío mayor todavía esta por alcanzarse. A sólo dos semanas del inicio previsto de las clases presenciales, los ojos de buena parte de la población están posados en ese día y las expectativas de que el calendario de vacunación haya cumplido para entonces con la inmunización, no sólo del personal docente, sino de los mayores que viven con los niños y adolescentes que iniciarán esa masiva socialización.

II – El pedido del presidente para que el ex gobernador Carlos Verna esté en la nómina de pampeanos de la conducción nacional del Partido Justicialista, no hizo más que confirmar que, pese a los reacomodamientos y trasvasamientos generacionales, la provincia sigue siendo considerada «vernista» para el poder político nacional. Pero no todo es vernismo. La conducción nacional del PJ es, cada vez que se han elegido sus miembros, una fotografía bastante exacta de los juegos de tronos y poder que se tejen al interior del ese partido en la metrópoli y en las provincias. En La Pampa, que los nombres sean, además de Verna, el gobernador Sergio Ziliotto y la kirchnerista María Luz Alonso, da cuenta de ese reacomodamiento. Uno es el representante del poder politico real, sucesor de Verna pero con una indisimulada intención de no ser sólo eso. Tarea difícil por la gravitación que, aún en su retiro y en su silencio de radio, tiene Verna en la política lugareña. María Luz Alonso llega a la conducción del PJ como la cabeza visible de un movimiento interno mayoritariamente juvenil que irrumpió en la provincia sosteniendo las políticas públicas de gobierno de Cristina Fernández a fuerza de trabajo militante y de base y que tuvo su día de gloria en el triunfo de Luciano Di Nápoli en las elecciones que lo llevaron a intendente de la capital provincial. Este es hoy, para los actores locales y nacionales del peronismo, el equilibrio en la correlación de fuerzas. Un equilibrio que el peronismo siempre ha tratado de guardar en esa conformación de la conducción nacional y que deja, no obstante, heridos por el camino.

III – Como suele suceder en otros ámbitos, la política suele ser impiadosa con los viejos liderazgos que no se reivindican en las urnas. En La Pampa esta conformación de la conducción nacional se lleva puesto, nada menos, que a Rubén Marín, quien fuera el líder indiscutido de las primeras dos décadas desde la recuperación democrática. Que no figure en la consideración de las autoridades nacionales ni provinciales es la confirmación de un proceso de agotamiento de la vieja hegemonía de Convergencia, que, andando el tiempo, termina siendo casi una pyme familiar: una fórmula tal vez eficaz para conseguir algún lugar en una lista pero seguramente no para mantener la preeminencia política que el hoy viejo lider supo tener en la provincia y en su proyección nacional.

IV – La alarma cundió en la provincia al trascender detalles del proyecto del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, para la modificación del impuesto a las Ganancias. Ese proyecto, en los dichos de su autor, intenta quitarle presión impositiva a los sueldos aumentando el piso desde el cual se comienza a tributar. La iniciativa contó inmediatamente con el apoyo de oficialistas y opositores. Un dato para nada llamativo en un año electoral donde las medidas a favor de aumentar el poder adquisitivo y fomentar el consumo suelen tener quorum transversal. Pero el proyecto parecía no tener claridad en torno al 22% de deducción del impuesto que beneficia a los pampeanos como integrantes de la región patagónica. El primero que salió a aventar dudas fue el diputado peronista y ex ministro de Hacienda de La Pampa, Ariel Rauschemberger. No obstante su colega radical Martín Berhongaray insistió que no estaba claro que ese beneficio estuviera asegurado. Los pampeanos esperan que uno y otro estén atentos a la hora de la votación para que no haya luego sorpresas como las que, durante el macrismo, hicieron perder benericios patagónicos a los habitantes de este patio trasero.