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Víctimas pampeanas de los espías

El escándalo del espionaje ilegal masivo que tuvo lugar durante el gobierno de Mauricio Macri está salpicando a nuestra provincia. Ahora fue un conocido periodista del canal de noticias C5N el que mencionó expresamente la operación de la que fue víctima el senador Juan Carlos Marino en la que habría participado, según el conductor del programa, un espía de la AFI que llegó desde La Pampa, en donde había ocupado un alto cargo en el Ministerio de Seguridad tiernista hasta 2016.
En aquella oportunidad se descargó munición gruesa contra el senador. Una empleada del Congreso lo acusó por abuso sexual y llevó a cabo un impresionante raid mediático en donde repitió las imputaciones ante cada micrófono que tuvo a mano. Luego la Justicia, tanto en primera como en segunda instancia, absolvió al legislador de culpa y cargo poniendo al descubierto la maniobra. El episodio tuvo lugar a los pocos días de que Marino renunciara a su candidatura a gobernador en medio de una áspera polémica con los socios políticos del PRO. Esa «coincidencia» tanto como la gran atención mediática que lograra la denunciante en la prensa porteña derramó sospechas a diestra y siniestra. Este diario cubrió aquellos hechos con detenimiento y ya planteaba muchas dudas. Lo que hoy viene a señalar el periodista de C5N es la participación del hombre que llegó a la AFI desde nuestra provincia y su cercanía con Gustavo Arribas y Carlos Javier Mac Allister.
Por estos días se están destapando nuevas ollas podridas con relación a las actividades a gran escala de espionaje ilegal que llevaba adelante la ex SIDE durante el gobierno anterior. Ya suman siete las causas abiertas por esta trama oscura que involucran tareas de seguimiento y espionaje contra altos dirigentes de la oposición aunque también, sorpresivamente, del entonces oficialismo macrista, de jueces, gobernadores, gremialistas y hasta figuras del espectáculo. Todo indica que Macri y su amigo personal y socio de negocios en Boca Juniors, a quien puso al frente de la oficina de los espías, no dejaron tarea sucia por hacer. En esta misma página de LA ARENA se publica un artículo con un listado impactante de gravísimas irregularidades denunciadas por la actual interventora de la AFI a partir de una auditoría de la Sigen. Estremece pensar que la inteligencia nacional estuvo bajo estas manos y pasando por encima de todas las disposiciones legales y éticas.
En lo que concierne a nuestra provincia, cabe recordar que hubo otras figuras públicas que fueron hostigadas con «investigaciones» de esta calaña. El más conocido de ellos es el diputado provincial Espartaco Marín a quien lo acusaron de mantener vínculos con el narcotráfico. Como se puede apreciar, las acusaciones buscaron golpear con saña a los dirigentes mencionados. Pocas imputaciones reciben tanto rechazo social como el acoso sexual o el tráfico de estupefacientes. Quienes planificaron y llevaron a cabo estas campañas insidiosas sabían el daño que estaban provocando.
Lo que no puede pasarse por alto es que, por primera vez, nuestra provincia se vio involucrada en operaciones de inteligencia ilegal de semejante envergadura. Otro «logro» del macrismo.