Coworking: la nueva forma de trabajar (con otros)

Con el objetivo de brindar “una comunidad de experiencia y acompañamiento” a los trabajadores independientes que utilizan plataformas o servicios web para sus tareas -un universo que en la Argentina alcanza las casi 200.000 personas- los espacios de trabajo colaborativo suman adeptos en todo el país.
“Muchas personas que dan el salto para trabajar de manera independiente salen a la intemperie y se preguntan: ‘¿Y ahora adónde voy o quién me acompaña?’. ‘Ser parte de una comunidad’, es la respuesta y una de las claves de estos lugares”, explicó a Télam Uri Iskin, director de Hit Cowork, una red de edificios que ofrecen espacios laborales para emprendedores.
“La idea de estar solo, trabajando en un casa, hace tiempo que ya no es interesante”, indicó en ese sentido Martín Frankel, gerente de Areatres, que en octubre abrirá un nuevo edificio en Palermo en lo que definió en diálogo con Télam como el “coworking más grande de América Latina”.
La idea de estos espacios es que “los trabajadores independientes estén enfocados en sus tareas, pero al mismo tiempo rodeados de gente apasionada por sus proyectos, lo cual también genera una mayor productividad”, explicó Frankel.
En Argentina cerca de 200.000 personas trabajan en forma independiente a través de la web, en tanto que la cifra asciende a 19 millones a nivel mundial; según Freelancer.com, la plataforma más grande del mundo de empleo independiente.
“La promesa de comunidad que ofrecen estos espacios es real”, aseguró a Télam Pablo Ferreiro, cofundador de Coderhouse, una plataforma de enseñanza virtual y presencial que funciona en las instalaciones de Areatres.
Ferreiro contó que arrancaron hace dos años a trabajar en la parte de Labs -especial para startups- donde organizaron su primera clase. Hoy ya tienen una multiplicidad de cursos -en Argentina, Chile y Uruguay- para darle contenido a su misión, que es la de “preparar a las próximas generaciones en trabajos digitales”.
“Con este tipo de espacios pasan dos cosas interesantes. En primer lugar, la motivación que genera tener al lado tuyo equipos con las mismas aspiraciones; y por otro lado, la sinergia que se produce entre las empresas”, subrayó Ferreiro.
Más allá de pertenecer a una comunidad, otra de las ventajas para los que recién arrancan es que trabajar en estos espacios “no requiere de inversión en equipamiento, porque ya ofrecemos desde el acceso a Wifi hasta cocinas equipadas”, destacó Iskin.
Así, contó que en el barrio porteño de Belgrano construyeron “el primer edificio de espacio de coworking, cuyos ochos pisos están íntegramente destinados y equipados para ese fin: lugares abiertos con puestos de trabajo libre, oficinas para grupos de dos a ocho personas, y estudios u oficinas propias para equipos más grandes”.
Además de Belgrano, Iskin señaló que disponen de otro espacio en el barrio porteño de Parque Patricios, en el marco del fomento del distrito tecnológico, donde se encuentran las compañías más grandes. Y un edificio en Palermo, tipo galpón de 500 metros, destinado a los incipientes trabajadores independientes.

Freelancers.
En Argentina, los “freelancers” viven generalmente en las grandes ciudades: Gran Buenos Aires (35%), Ciudad de Buenos Aires (15%), Córdoba (12%) y Rosario (7%). Y el resto en el interior del país, principalmente en Mar del Plata, La Plata, Santa Fe, Mendoza, Tandil y Bahía Blanca, según enumeró Freelancer.com.
Este tipo de espacios, que surgieron hace diez años como respuesta a la necesidad de los trabajadores independientes que ya no querían trabajar aislados, “responden al mundo de hoy”, explicó Frankel.
En este sentido, agregó que el nuevo espacio que están construyendo en Palermo tiene como misión “convertirse en el punto neurálgico del ecosistema emprendedor: Serán 4.600 metros de un edificio para una capacidad de 450 personas, con 600 metros de jardín”.
Asimismo, agregó que seguirán haciendo encuentros, como asados o partidos de fútbol, para que los trabajadores se conozcan e intercambien experiencias. Y continuarán con eventos de capacitación tantos para la comunidad como abiertos al público en general, según informó.
“El éxito también depende de la interacción y de las alianzas que se formen”, agregó Ferreiro.
Si bien se asocia este tipo de trabajo a la programación, la realidad es que se presenta una gran variedad de actividades: “Desde consultoras de recursos humanos hasta agencias de marketing digital, consultoras en ventas, desarrolladores de e-commerce y hasta un geofísico”, explicó Iskin en relación con los 3.500 trabajadores que se desempeñan en los tres edificios. Y agregó: “Hay muchas instituciones, tanto públicas como privadas, que fomentan actividades destinadas a apoyar este gen emprendedor que hay en Argentina”.

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