Inicio Turismo, Salud y Tendencia La miopía, ¿se puede evitar?

La miopía, ¿se puede evitar?

Niños que pasan mucho tiempo en casa o en lugares cerrados, frente a una pantalla, en un entorno de distancia corta y de luz artificial, son mucho más propensos a que en ellos aparezca o se desarrolle la miopía, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS) a través de un informe.

“Efectivamente hay un aumento de la prevalencia de miopía en jóvenes en las últimas décadas, y esto se ha vinculado al menor tiempo de vida al aire libre (con luz solar) y al uso de pantallas y dispositivos de corta distancia”, aseguró Nicolás Fernández Meijide, subjefe del servicio de Oftalmología del Hospital Italiano.

“En algunos países incluso, los porcentajes poblacionales de miopía superan el 60% en niños. Y se han propuesto escuelas diseñadas de tal forma de que reciban suficiente luz solar como para no requerir luz eléctrica”, agregó Fernández Meijide.

De ahí que Leonardo Fernández Irigaray, miembro de la Sociedad Argentina de Oftalmología (SAO), ex presidente del Consejo Latinoamericano de Estrabismos y referente internacional en el tratamiento del estrabismo, aconsejó pasar -por lo menos- dos horas por día al aire libre como método de prevención.

Agregó que esto solo, además de prevenir la miopía evitaría el exceso de fatiga que causa a los ojos estar tanto tiempo usando la visión desde cerca. Fernández Irigaray dijo que es recomendable que los padres eviten el uso del celular en los primeros dos años de vida de los niños, y hasta los cinco lo aconsejable es no más de una hora diaria.

“Los defectos refractivos se están convirtiendo en un problema de salud pública, con un impacto económico y social”, señaló el especialista en oftalmología pediátrica y añadió que “la progresión de la miopía puede desencadenar cambios patológicos en el globo ocular que afectan estructuras como el cristalino, la retina, la coroides y la mácula». Luego explicó que «estos cambios degenerativos constituyen la causa más frecuente de pérdida de visión y se relacionan con un incremento en los valores refractivos, que ascienden desde la infancia hasta la adultez”.

Coincide en este diagnóstico Alejandro Aguilar, médico oftalmólogo especialista en enfermedades de la superficie ocular, fundador y ex presidente de la Sociedad Argentina de la Superficie Ocular, quien reiteró que “la exposición a pantallas, tanto de celulares, monitores o tabletas incide directamente en la aparición de la miopía, ya que el ojo se estimula con la luz”.

«La luz que emiten se llama ‘luz blanca’, y esa luz fomenta el desarrollo del ojo, se estira el ojo en longitud, y un ojo estirado es un ojo miope”, explicó y coincidió en advertir que “hasta los tres años los chicos no deberían usar ninguno de estos dispositivos”.

Otro punto a tener en cuenta, destacó Aguilar, es la distancia focal con estos aparatos: “No debe ser inferior a los 30 cm en celulares y en equipos más más grandes -como monitores- se aconseja una distancia de 50 centímetros y en televisores a más de 2 metros. En todos los casos se aconseja tenerlos en la misma línea de los ojos.

“Los defectos refractivos son considerados la segunda causa de discapacidad visual a nivel mundial, y las estimaciones globales indican que la cifra de miopes para el 2025 puede ascender a 324 millones y para el 2050 podría duplicarse”, indicó Fernández Irigaray. (Télam)