¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones:

Zircaos Vuelta al Mundo. Capítulo 41: Panamá

Redacción 11/07/2018 - 11.14.hs

Que emoción! Comenzamos a viajar por la parte más finita del continente americano,

entramos a Panamá, el lugar donde se encuentra el canal más famoso del mundo que conecta

los dos océanos. Empezamos a andar Centroamérica. Nos esperó una ciudad moderna, llena

de edificios y precios más caros a los que veníamos acostumbrados.

Mientras que “la camio” cruzaba en barco desde Cartagena hasta Panamá, nosotros hicimos

ese trayecto en avión.

Desde Panamá nos fuimos hasta Colon (donde está el puerto y donde llegaba nuestra casita),

las dos ciudades están comunicadas por medio de la autopista que las une con solo 79 km. Es

decir que cruzamos de una costa a otra en menos de hora y media.

Colón está situada cerca de la entrada caribeña del canal de Panamá. Es de gran importancia

comercial para el país debido a la Zona Libre (la segunda más grande del mundo), esto quiere

decir que se puede comprar lo que sea a precios muchísimos más baratos, sin impuestos.

Volvamos a nuestra llegada. En Panamá arribamos a un aeropuerto chiquito a unos 20 km. de

la ciudad. El taxi nos dejó en la casa de Terezinha, donde nos esperaba en su hogar con el

almuerzo listo. Hasta ese momento no la conocíamos, a través de otros viajeros ella se puso en

contacto con nosotros y nos invitó a pasar en su casa los días que sean necesarios hasta sacar

la camioneta del puerto. Un amor de persona, con ojitos celestes como el cielo y con ganas de

ofrendar su tiempo y su espacio a esta familia trotamundos. Ella llego de Brasil hace muchos

años y formo su familia en Panamá y allí se quedó. De estos momentos se nutre el viaje,

ningún paisaje bello se compara con estas situaciones inolvidables.

Una vez que retiramos la camioneta del puerto nos pasamos unos días en la ciudad, andando

un poco y recorriendo los alrededores. Edificios modernos, hoteles, oficinas y residencias

surgen diariamente en el Panamá de hoy con mayor exuberancia que en otra capital de

Latinoamérica, con formas raras que componen todo ese paisaje urbano de ciudad nueva, eso

por un lado. Del otro lado casas antiguas, mercados y la lucha del día a día. La arquitectura

nacional casi uno se la podría imaginar porque queda muy poco.

Paramos en el centro moderno. Un gallego simpático y amable nos ofreció sin cobrarnos nada

su espacio en el medio de la locura de la vida en la ciudad grande, donde ya no cabe ningún

coche más. Teníamos la sombra de un árbol inmenso en medio del estacionamiento, agua y

wifi. Estuvimos tres días, después nos fuimos para el otro lado del país, lo volvimos a cruzar, en

apenas hora y media pasamos nuevamente del Pacifico al Atlántico. Vimos y nos sorprendimos

con el Canal de Panamá, esta construcción magnifica que impresiona.

Recorrimos la costa caribeña, de agua transparente y color turquesa, palmeras, como las fotos

de las revistas. Llegamos a Portobelo, un pueblito diminuto. Tiene la construcción de una

fortaleza hermosa, bien conservada, aunque en algunos pedazos ya no hay rastros de lo que

fue. De lo que queda es muy bonito todo su paisaje, cañones, iglesia y el sector donde se

comercializaban a los esclavos. Desde un mirador se puede observar con claridad todo el

paisaje. El pueblo, entre diferentes tonos de verdes, aunque recibe muchos visitantes sigue

siendo un pueblo quieto, calmo, sin cambios. Desde allí salían los barcos hacia Europa con todo

el oro y las riquezas, algunos lograban salir ilesos, otros se hundían de tan cargados que

estaban y a otros los saqueaban los piratas al salir de la bahía.

En uno de los extremos del pueblo (y de la muralla) los conocimos a ellos! Una familia

argentina que también vive viajando. Son artesanos y guerreros de la vida. Tienen tres hijos

Fidel, Quetzal y Libertad. Andan en una combi viejita y con muchas historias. Fue hermoso

 

haberlos encontrado y compartido estos días con ellos donde los chicos jugaron desde la

mañana hasta la noche en la naturaleza, a orillas del mar, saltando en la fortaleza,

escondiendo tesoros, leyendo, jugando al ajedrez y conversando de la vida y de sus viajes.

Mientras que los grandes preparamos comidas ricas, charlamos largos ratos y mateamos. En

este capítulo se los presentamos, en el siguiente les contaremos su historia.

Los invitamos a recorrer y disfrutar con nosotros este país hermoso!

Bienvenidos a Centroamérica!!!

Sígannos en Facebook: ZIRCAOS VUELTA AL MUNDO

Y suscríbanse a nuestro canal de YouTube: ZIRCAOS

Hasta el próximo capítulo!

Gracias por acompañarnos en esta vuelta al mundo que no para!

 

'
'