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Preocupación de Farmacéuticos: “El medicamento no es una mercancía más”

Redaccion Avances 23/07/2026 - 13.30.hs

El presidente del Colegio Farmacéutico de La Pampa, Miguel Osio, cuestionó el proyecto de desregulación del ejercicio profesional que impulsa el Gobierno nacional y advirtió que, de avanzar, modificaría de manera profunda el funcionamiento del sistema farmacéutico argentino. Sostuvo que “la iniciativa prioriza una lógica comercial por sobre el rol sanitario de las farmacias, debilita los controles sobre los medicamentos y pone en riesgo la continuidad de establecimientos en localidades pequeñas”. 
Osio explicó en Radio Noticias que la propuesta “elimina o flexibiliza buena parte de las regulaciones que actualmente ordenan la actividad, entre ellas las vinculadas a la habilitación de farmacias, la dirección técnica y la propiedad de los establecimientos”. Y agregó que el proyecto “permitiría una mayor concentración del mercado en manos de grandes cadenas y abriría la puerta a una competencia desigual con las farmacias independientes”.

 

 

Criterio sanitario.
El dirigente remarcó que el sistema vigente fue construido con un criterio sanitario y no comercial. En ese sentido, recordó que “las farmacias forman parte del sistema de salud y el farmacéutico cumple una función profesional que excede la simple venta de medicamentos. El medicamento no puede ser considerado una mercancía más", sostuvo, al advertir que cualquier modificación debería preservar la seguridad de los pacientes y la trazabilidad de los productos.
Uno de los principales cuestionamientos del Colegio Farmacéutico apunta al impacto que tendría la reforma en el interior del país. Osio afirmó que “muchas farmacias de pequeñas localidades subsisten gracias a un esquema regulado que garantiza cierta distribución territorial del servicio. Una apertura total del mercado favorecería la concentración en las grandes ciudades y pondría en riesgo la permanencia de establecimientos en pueblos donde, muchas veces, la farmacia constituye el único efector sanitario de cercanía”.
También expresó preocupación por la posibilidad de que se flexibilicen las condiciones para la venta de medicamentos, al considerar que ello podría debilitar los controles profesionales y fomentar el consumo inadecuado de fármacos. “La intervención del farmacéutico resulta fundamental para orientar al paciente, detectar interacciones medicamentosas y promover el uso racional de los tratamientos”, resaltó.

 

 

Preocupación generalizada.
Osio indicó que el Colegio mantiene contacto con entidades farmacéuticas de todo el país y que existe una preocupación generalizada por el alcance de la iniciativa. En ese marco, sostuvo que “el sector continuará realizando gestiones institucionales para expresar su rechazo al proyecto y defender el modelo sanitario vigente, que garantiza mayor equidad en el acceso a los medicamentos y mejores condiciones de atención para la población”.
A su vez, recordó las consecuencias que tuvo la desregulación del mercado farmacéutico en la década de 1990, “una flexibilización permitió una mayor comercialización de medicamentos fuera del ámbito profesional, promoviendo la automedicación, el uso irracional de fármacos, y la aparición de los medicamentos truchos, medicamentos falsificados y medicamentos robados”. 
Afirmó que esa experiencia dejó como saldo “un aumento de las intoxicaciones, de las interacciones medicamentosas y de los tratamientos inadecuados, especialmente entre adultos mayores y personas con enfermedades crónicas”.
En ese sentido, sostuvo que volver a un esquema de menor regulación implicaría repetir errores del pasado. "El medicamento no puede tratarse como cualquier producto de góndola. Requiere control profesional, conservación adecuada y un acompañamiento que garantice que cada persona reciba el tratamiento correcto", planteó.
Finalmente, advirtió que el debate excede los intereses del sector farmacéutico y planteó que la discusión debe centrarse en el derecho de la población a acceder a medicamentos de manera segura. "No se trata solamente de defender a las farmacias, sino de preservar un modelo que prioriza la salud pública por sobre los intereses comerciales", concluyó.

 

 

Antecedente del DNU.
La discusión sobre la venta de medicamentos fuera de las farmacias no es nueva. El antecedente inmediato fue el DNU 70/2023, apenas asumió Javier Milei, que intentó modificar la Ley de Farmacias con el objetivo de habilitar la comercialización de medicamentos de venta libre en otros comercios. La iniciativa generó un fuerte rechazo de colegios farmacéuticos y entidades sanitarias, que advirtieron sobre los riesgos para la salud pública y recurrieron a la Justicia. Como consecuencia, parte de esas modificaciones quedó suspendida mediante medidas cautelares, por lo que la desregulación nunca llegó a aplicarse plenamente.

 

Radio Noticias 99.5 · 23-07-2026 Osio
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