Destacan el estremecedor documental sobre el genocidio en Gaza: “los perros se comen los cadáveres”
El Festival de cine de Venecia, uno de los más prestigiosos de Europa y el mundo, quedó conmocionado días atrás con la proyección de ‘Naza’, el documental sobre el genocidio en Gaza dirigido por Yuval Abraham y Rachel Szor. Aunque la crítica la colocó como la gran favorita al premio “León de Oro”, el jurado lo destacó con un Premio especial que pareció escaso, según distintos especialistas. ‘Naza’ exhibe el testimonio de 24 miembros del Ejército y la inteligencia israelí que narran en pantalla (con su rostro a oscuras y la voz distorsionada) los crímenes que cometen desde sus puestos de trabajo de forma sistémica. Lo hacen con una frialdad terrorífica.
Yuval Abraham, que ganó el Oscar por el documental ‘No other land’, realizó el discurso más político de todos los que se escucharon en Venecia, según destacó el enviado especial de el medio eldiarioar.com
“Pienso en todas esas personas, como los políticos israelíes o los periodistas en casa, que ahora atacan esta película, rechazándola sin siquiera haberla visto. Se hace tanto esfuerzo por no mirar la realidad. Desde que comenzó este festival, en poco más de estos diez días, Israel ha matado a seis niños palestinos en Gaza: una niña de tres años en una escuela bombardeada, un niño de siete años junto a su padre en el coche y dos hermanas que dormían en casa. Los oficiales de inteligencia israelíes con los que hablamos nos explicaron que esta matanza masiva es sistémica; no es un accidente, sino algo deliberado”, resaltó Abraham sobre el escenario.
Y los definió como “actos de asesinato y políticas basadas en la deshumanización total de los palestinos”. “Y quiero ser muy claro: esta verdad ha sido documentada y se conoce desde el primer día gracias a los periodistas palestinos; más de 200 de ellos han sido asesinados por Israel en Gaza. Sus voces fueron silenciadas y negadas. Creemos que negar un crimen es lo que permite que este persista”, enfatizó.
“Es nuestro país el que está cometiendo estos crímenes. Queremos que la vean los europeos, especialmente aquí en Italia, porque su gobierno y el gobierno alemán están bloqueando la presión sobre Israel que podría poner fin a esto; y que la vean los estadounidenses, porque ese país está financiando gran parte de la matanza”, remarcó el director.
“Borrar Gaza”.
En el documental, quienes brindan sus testimonios reconocen que trabajan como si fuera “una factoría” donde lo que pretenden es “borrar Gaza en una escala masiva”. Algunos responsabilizan a toda Palestina del atentado del 7 de octubre, el punto de inflexión en algo que, sin embargo, lleva décadas. Los directores, en su trabajo audiovisual, ofrecen contexto y se remontan a los años 70, cuando fueron los israelíes los que pusieron las primeras antenas telefónicas en Gaza. Los palestinos no podían construirlas ellos solos, estaba prohibido. Entonces eso derivó en un sistema de espionaje y vigilancia mejorado, ahora con modernos software e inteligencia artificial.
“Es así como mapean cada barrio y como señalan sus objetivos. Una inteligencia artificial localizó a más de 70.000 objetivos. Una de las personas que trabajó en ella reconoce que hay un riesgo de más del 15% de que ese software se equivoque al localizar posibles terroristas. Son muchas posibles víctimas erróneas. No les importa. De hecho, reconocen que buscan un ‘asesinato masivo’ y que el ataque se produce cuando estos están en sus casas. Da igual que haya un bebé, un niño o toda la familia de celebración. Es cuando se encuentra en su domicilio cuando actúan. De hecho, hay una máxima, ‘cuantos más mejor’”, escribió el periodista Javier Zurro.
El título, Naza, hace referencia al número de civiles que se asesinan en cada ataque. Lo que se suele llamar ‘daños colaterales’. Una operación es un 12 Naza, si mueren 12 personas que no eran el objetivo en ella. Los testimonios hablan de las operaciones en las que trabajaron y muestran hasta qué punto han deshumanizado a los palestinos.
Uno de los testimonios más duros pone en claro el esquema de cómo los francotiradores juegan a asesinar a aquellos que se atrevan a ir por comida o a volver a sus casas por restos de sus pertenencias. Más de diez en una hora pueden matar. “Gaza está llena de cuerpos. Hay fosas comunes y los perros se comen los cadáveres”, dicen ante la mirada de la cámara. Lo hacen como si “fuera un videojuego”, ellos solo avanzan en la siguiente pantalla.
Genocidio.
Naza está producido por la sección de documentales del diario inglés The Guardian junto a Jim Wilson, productor de La voz de Hind Rajab. Cuenta, además, con la coproducción de Jonathan Glazer, que acudió a Venecia en apoyo del equipo, atendió a la prensa y recordó que muchas de las cosas que se cuentan en el documental ya se habían publicado en crónicas, pero que “hay cosas que aunque ya se sepan, es diferente oírlas en boca de los que ejecutaban esos sistemas”. “Una película muestra cosas que se pierden con el periodismo. Pudimos mostrar la sociedad en la que esto pasa, ese Tel Aviv donde se encuentran también las oficinas de la inteligencia”, dijo Rachel Szor.
Yuval Abraham cree que con Naza muestran que “los crímenes de Israel son sistémicos”, y lo hacen con testimonios de las personas que comenten ese “asesinato masivo basado en la vigilancia”. “No sé si el cine es la mejor forma de contar la verdad, pero la verdad ya estaba ahí, ya era evidente gracias a la labor de los periodistas, pero como directores israelíes sentimos la responsabilidad de usar nuestra posición para traer esos testimonios que cuentan desde adentro cómo funciona ese sistema de asesinato masivo”, explicó.
Abaraham citó a Primo Levi, que habló entonces de “deshumanización”, la misma que los israelíes ejercieron sobre los palestinos. “Soy judío-israelí, tengo familia que es superviviente del Holocausto, y vivimos en un mundo donde el antisemitismo se usa para justificar acciones que son injustificables, como asesinar civiles en Gaza”, opinó. Por eso cree que escuchar esos testimonios hará “más difícil negar esos crímenes”.
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