Aseguran que la crisis de Milei es una de las cuatro peores en tres décadas
En un informe televisivo reciente difundido en redes sociales, respaldado por informes técnicos y datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) y del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), se ubica al actual ciclo recesivo de la Argentina como una de las cuatro contracciones más severas de los últimos 30 años en el país, al nivel de hitos históricos como el "Efecto Tequila" (1995), el colapso socioeconómico de 2001 y el freno global por la pandemia en 2020.
Las cifras expuestas en el análisis gráfico del informe revelan la gravedad del impacto en los índices interanuales de la actividad económica: Crisis de 2001: Caída del 7,4% en la actividad.
Pandemia de 2020: Contracción del 8% ante el parate total por las restricciones de aislamiento.
Gestión de Javier Milei: Acumula indicadores negativos sostenidos que, de acuerdo con economistas e instituciones privadas y públicas (como el Banco Provincia), posicionan a este periodo dentro del póker de los peores colapsos en tres décadas, poniendo en riesgo cualquier atisbo de crecimiento para el balance del año.
El informe destaca un fenómeno de fuerte destrucción del entramado empresarial. Según las cifras consolidadas registradas desde la asunción del nuevo gobierno, hay más de 32.000 empresas cerradas que representa una caída superior al 6% en el total de unidades productivas patronales del país.
Destrucción masiva de empleos: se han registrado pérdidas de más de 430.000 puestos de trabajo formales en el sector privado, afectando severamente el consumo de los hogares y alimentando el aumento del trabajo informal.
Sectores en alerta: Las industrias manufactureras, la construcción y el comercio minorista registran las contracciones más pronunciadas debido al freno en la obra pública y al retroceso del poder adquisitivo salarial.
Mientras analistas advierten que la recesión ya afecta a más del 90% de los sectores de la economía real, desde el Poder Ejecutivo sostienen que el reordenamiento de las variables macroeconómicas, el fin del déficit fiscal y la contención de la inflación son los pasos obligados para normalizar el país.
Sin embargo, para las organizaciones Pyme y los sectores del trabajo, el costo social y el desmantelamiento de la estructura industrial sitúan a este proceso recesivo en una escala de severidad histórica difícil de revertir en el corto plazo.
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