Caputo gastó un préstamo del BID para trenes en contener el dólar
Un préstamo de 400 millones de dólares otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para financiar la modernización integral de la línea ferroviaria San Martín terminó siendo redireccionado para fortalecer las finanzas públicas y la balanza de pagos.
Así lo reveló una investigación publicada por La Política Online, a partir de un informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) sobre el estado del servicio ferroviario. El crédito había sido acordado en 2018 y estaba destinado a obras de infraestructura de la línea que conecta Retiro con Pilar.
Entre los trabajos previstos se encontraban mejoras en vías, señalamiento, sistemas de control de trenes y comunicaciones. El Estado argentino, además, debía aportar otros 122 millones de dólares para completar el financiamiento.
Según LPO ninguno de esos recursos terminó destinado a las mejoras previstas para el ferrocarril. El medio señaló que, durante 2023, se había adjudicado una licitación para la incorporación de material rodante, pero el proceso fue frenado luego de la asunción del gobierno de Javier Milei, pese a que ya se habían emitido las órdenes de compra.
En mayo de 2024, un choque entre dos formaciones del San Martín en el barrio porteño de Palermo dejó alrededor de 60 personas heridas. El episodio volvió a poner bajo la lupa las condiciones de seguridad y mantenimiento de la línea.
Cambio de destino.
En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, inició negociaciones con el BID para modificar el destino de los fondos. De acuerdo con la publicación de LPO, el organismo aprobó que parte de esos recursos fueran incorporados al denominado "Programa de Apoyo a la Sostenibilidad Fiscal y el Crecimiento", por un monto total de 647 millones de dólares.
Desde el BID explicaron que el programa tendría como objetivo contribuir al fortalecimiento de las finanzas públicas y de la balanza de pagos, además de reforzar la estabilidad macroeconómica y el crecimiento.
La decisión fue cuestionada por el auditor general de la Nación Luis Naidenoff, quien la calificó como "una enorme irresponsabilidad". Según señaló, los fondos destinados a la Emergencia Ferroviaria declarada por el Gobierno nacional en junio de 2024 no alcanzaron para compensar la pérdida del financiamiento específico previsto para la línea San Martín.
La emergencia había contemplado unos 500 millones de dólares para el conjunto del sistema ferroviario, mientras que el programa original vinculado al San Martín contemplaba un financiamiento superior a los 500 millones de dólares entre el crédito y el aporte estatal.
Más accidentes.
El informe de la Auditoría General de la Nación también expuso el deterioro de las condiciones de mantenimiento y control de la línea.
Según los datos citados por LPO, durante 2024 los accidentes ferroviarios aumentaron un 72 por ciento, mientras que los fallos técnicos se incrementaron un 400 por ciento.
La AGN cuestionó además el funcionamiento de la cadena de controles y responsabilidades dentro del Estado. De acuerdo con el informe, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) realizó controles de manera parcial, mientras que la Secretaría de Transporte no respondió formalmente los informes que recibió.
A su vez, la operadora estatal SOFSE habría respondido apenas el 38 por ciento de las observaciones formuladas durante las tareas de control.
La línea San Martín transporta alrededor de 28 millones de pasajeros por año y constituye uno de los principales servicios ferroviarios del área metropolitana. El informe de la AGN puso así el foco no solamente en el estado de la infraestructura, sino también en las decisiones adoptadas respecto de los recursos destinados originalmente a su modernización.
La investigación fue publicada este viernes por La Política Online, que vinculó el cambio de destino del crédito con la estrategia del Ministerio de Economía para fortalecer las cuentas públicas y sostener la estabilidad cambiaria.
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