Detienen a amigo de Barrelier
La Fiscalía de Instrucción 13 de Córdoba dispuso de nuevo un secreto de sumario por 10 días en la causa que se investiga el femicidio de Agostina Vega. Se pudo establecer que la medida fue adaptada tras el allanamiento a la casa del acusado Claudio Gabriel Barrelier y en virtud de las nuevas medidas de investigación ordenadas.
El miércoles el domicilio de Barrelier, sobre la calle Juan del Campillo al 2800 -barrio Cofico-, volvió a ser el epicentro de un nuevo allanamiento en el que efectivos de la Policía de Córdoba y peritos de la Policía Científica analizaron la escena y buscaron manchas hemáticas.
Conforme a la información aportada a Noticias Argentinas, en el lugar se incautó ropa de los ocupantes y hasta un colchón, elementos que serán analizados.
Entre otras de las medidas establecidas se realizó una planimetría forense para establecer dimensiones y disposiciones de las habitaciones. En este sentido, precisaron que “buscan establecer la mecánica de muerte a través de las proyecciones en el lugar”.
Por su parte, se concretó un operativo en el lavadero de autos, donde dos hombres lavaron el Ford Ka negro que utilizó Barrelier para trasladar a Agostina hacia el descampado del barrio Ampliación Ferreyra. Allí, los oficiales confiscaron dos esponjas y un trapo.
Luego de que haya finalizado el operativo, la fiscalía dispuso de manera sorpresiva decretar el secreto de sumario por el término de 10 días “en virtud de las nuevas medidas de investigación ordenadas y en ejecución dentro del proceso”.
Asimismo, se informó que se requirió la acumulación de la causa de 2025 por el delito de privación ilegítima de la libertad contra el imputado.
Detenido.
En el marco de la investigación por el femicidio de Agostina Vega, otro hombre fue detenido en las últimas horas por parte de la Policía y por órdenes del fiscal Raúl Garzón.
Según trascendió, se trata de Osvaldo Fassetta, quien vivía en la casa de calle Del Campillo al 800, donde residía Claudio Barrelier, el principal acusado y donde habría sido cometido el crimen.
Fuentes oficiales señalaron a La Voz del Interior que Fassetta fue atrapado ayer a la tarde y la imputación inicial es la de encubrimiento agravado en contexto de violencia de género. No se descarta que, conforme avance la causa, la imputación pueda agravarse.
Primera víctima.
La abogada de "Milagros",la primera víctima de Claudio Gabriel Barrelier, expresó que su "clienta" fue "engañada" por el acusado.
"La ata de manos y pies, le pone una cinta en la boca; Barrelier le pidió si le podía guardar un dinero y a cambio le daba 2 millones de pesos", sostuvo Mónica Picco en una conferencia de prensa ofrecida ayer a la tarde en la provincia de Córdoba.
Se trata de la joven que fue secuestrada por el sindicado el 6 de mayo de 2025, según consignó la letrada, y cuya causa fue acumulada con el expediente principal que investiga el presunto femicidio de la adolescente de 14 años.
Picco explicó que la damnificada y el imputado, que se encuentra alojado en el penal de Bouwer, "se conocieron en 2022 por unas tías" e "intercambiaron celulares".
En este sentido, añadió que Milagros tenía "20 años" cuando ocurrieron los hechos, cuando el ex socio de Instituto la mantuvo cautiva, la indujo a desnudarse y la amordazó en su vivienda de la calle Juan del Campillo 878, donde habría sido asesinado a Agostina.
"Es un monstruo", consignó Picco, quien rememoró que la joven logró desatarse los pies y "salió corriendo como estaba, en bombacha y completamente desnuda".
“Le dijo: ‘La gente que te va a dar la plata te tiene que ver así. Si querés la plata te vas a tener que quedar así’”, agregó, al tiempo que el hombre le sustrajo las llaves de la moto y el celular.
Wachitas.
Por otra parte, el bar de Córdoba “Wachitas” fue clausurado por la Municipalidad por irregularidades. De acuerdo con las versiones difundidas, y por las que el lugar sacó un comunicado, Soledad Andreani, dueña del auto Ford Ka negro, se presenta como productora de eventos de dicho establecimiento.
La Municipalidad de Córdoba, a través del Ente de Fiscalización y Control, dispuso la clausura del bar al verificar que “desarrollaba actividades y presentaba condiciones que no se correspondían con las autorizadas por la autoridad competente”.
Asimismo, detallaron que el establecimiento, ubicado sobre la calle Ituzaingó al 521, ya había tenido advertencias y hasta otras tres clausuras por incumplimientos.
En esta oportunidad, según el medio El DoceTv, se detectaron fallas graves en las instalaciones eléctricas, falta de señalización, elementos de seguridad vencidos y modificaciones estructurales que no habían sido declaradas.
Se supo, además, que el martes habían colocado las fajas de clausura, pero a las pocas horas las rompieron, por lo que los inspectores regresaron al bar con una nueva actuación.
Artículos relacionados
