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Martes 09 de junio 2026

El cáncer que se puede vencer si se detecta a tiempo

Por Redacción 09/06/2026 - 12.26.hs

El cáncer de próstata es, de lejos, el cáncer más común entre los hombres argentinos. Sin embargo, cuando se detecta a tiempo, tiene una tasa de curación que supera el 95%. El problema es que, en muchos casos, los hombres llegan al médico demasiado tarde, ya sea porque no presentan síntomas —que en estadios tempranos son casi inexistentes— o porque el miedo al examen médico les gana la partida.

 

En el Día Mundial del Cáncer de Próstata, autoridades del Servicio de Urología del Hospital Británico de Buenos Aires dieron a conocer información a toda la comunidad. 

 

Los números que hay que conocer.

 

En Argentina, el cáncer de próstata representa el 18,7% de todos los tumores malignos en varones, con más de 11.600 nuevos casos diagnosticados por año. Para 2024, la incidencia estimada asciende a 44,7 casos nuevos por cada 100.000 hombres, y la mortalidad se ubica en 9,2 fallecimientos cada 100.000 varones. 

 

Indicaron que la buena noticia es que esa mortalidad viene bajando de forma sostenida: desde 2018 descendió a un ritmo del 4,4% por año, y los especialistas atribuyen ese progreso principalmente a la detección más temprana y al acceso a mejores tratamientos. La diferencia entre detectarlo temprano o tardío es enorme: cuando el tumor está limitado a la próstata, la supervivencia a 10 años supera el 95%. Cuando ya se extendió a otros órganos, esa cifra cae al 30%. Eso convierte al control médico periódico en algo que literalmente puede salvar una vida.

 

“Los números son claros: el control anual con un urólogo es crucial. No es exagerado decir que puede marcar la diferencia entre curar la enfermedad o llegar tarde. El gran problema es que muchos hombres consultan recién cuando aparecen síntomas, y para entonces el tumor puede llevar años creciendo en silencio”, explica Guillermo Scolari, urólogo especialista en Uro-Oncología del Servicio de Urología del Hospital Británico de Buenos Aires (M.N. 127.040).

 

¿A qué edad hay que empezar a controlarse?

 

La recomendación general es iniciar los controles a partir de los 50 años mediante un análisis de sangre llamado PSA (antígeno prostatático específico) y una consulta con el urólogo. Pero hay situaciones en las que conviene adelantarse: a partir de los 45 años si hay antecedentes familiares de primer grado (padre o hermano con cáncer de próstata). A partir de los 45 años en hombres de ascendencia afroamericana, que tienen mayor riesgo.  Ante cualquier síntoma urinario persistente, como dificultad para orinar, chorro urinario débil o frecuencia excesiva nocturna, independientemente de la edad.

 

El paso que cambió el diagnóstico: la resonancia magnética multiparamétrica.

 

Durante años, el camino clásico ante un PSA elevado era ir directamente a una biopsia. Hoy, la evidencia científica es contundente: antes de biopsiar, hay que hacer una resonancia magnética multiparamétrica (RMmp) de próstata. Este estudio de imágenes, más detallado que una resonancia convencional, permite ver con alta precisión dónde está el tumor, qué tamaño tiene y qué tan agresivo parece, antes de pinchar la glándula.

 

Los números son elocuentes.

 

El estudio Precisión publicado en el New England Journal of Medicine en 2018 y considerado el trabajo de referencia en la materia, comparó la biopsia guiada por resonancia versus la biopsia tradicional en 500 hombres en 23 centros de 11 países.

 

El resultado fue claro: el grupo que hizo la resonancia primero detectó un 38% de cánceres clínicamente significativos, frente al 26% del grupo de biopsia tradicional. Además, el 28% de los hombres del grupo de resonancia pudo evitar la biopsia directamente porque las imágenes no mostraron lesiones sospechosas. Otro dato relevante: la resonancia multiparamétrica previa a la biopsia permite evitar hasta el 61% de biopsias innecesarias, sin dejar pasar ningún cáncer de importancia clínica.

 

Las lesiones de baja sospecha en la resonancia (categoría PIRADS II y III) tienen menos del 2% de probabilidad de corresponder a un tumor que requiera tratamiento, lo que permite un seguimiento tranquilo sin necesidad de biopsia. Las guías de la Asociación Europea de Urología —las más utilizadas a nivel mundial— recomiendan realizar la resonancia multiparamétrica antes de la primera biopsia en todo hombre con sospecha de cáncer de próstata.

 

El Servicio de Urología del Hospital Británico de Buenos Aires incorporó este protocolo como estándar de atención, contando con el equipamiento y el equipo especializado para realizarlo. Biopsia por fusión: cuando la tecnología marca la diferencia.

 

Una vez identificada una zona sospechosa en la resonancia, el paso siguiente es la biopsia. Acá entra en juego otra tecnología que transforma la precisión del diagnóstico: la biopsia por fusión de imagen. En vez de tomar muestras “a ciegas” de toda la glándula —como hace la biopsia tradicional—, este método combina en tiempo real las imágenes de la resonancia con la ecografía, permitiendo que el urólogo apunte exactamente hacia la zona sospechosa identificada.

 

Los resultados en la literatura científica son sólidos. Un metaanálisis publicado en Frontiers in Oncology en 2022, que analizó múltiples estudios comparativos, demostró que la biopsia por fusión detectó un 27% más de cánceres clínicamente significativos que la biopsia sistématica tradicional (RR=1,27; IC 95% 1,15-1,40; p<0,001) y un 41% más de tumores de alto riesgo (RR=1,41; IC 95% 1,22-1,64; p<0,001).

 

Al mismo tiempo, redujo un 35% los diagnósticos de cánceres insignificantes que no requerirían tratamiento, evitando así sobretratamientos innecesarios. Dicho de manera simple: con la biopsia por fusión se encuentra más cáncer importante, se pasa por alto menos cáncer relevante, y se evita diagnosticar tumores que no hubieran cambiado la vida del paciente. Eso tiene un impacto enorme en las decisiones de tratamiento. El Hospital Británico de Buenos Aires cuenta con esta tecnología de fusión de imagen, disponible en el Servicio de Urología para todos los pacientes que lo requieran.

 

 

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