El Niño azota al Litoral argentino
Los científicos advertían que El Niño se iba a manifestar con más intensidad de lo normal y los efectos que afronta el Litoral argentino parecen otorgarle la razón. Las Cataratas del Iguazú desbordan y convierten un paisaje de ensueño en una ficción distópica, al tiempo que los ríos Paraná y Uruguay multiplican su caudal y provocan inundaciones, evacuaciones y daños. La peor noticia es que el fenómeno climático, de una intensidad que anuncian histórica, tendrá su pico más alto en diciembre y concluirá en febrero.
Según publicó Página 12, El Niño parece concentrarse en el Litoral para descargar toda su intensidad. Misiones, Corrientes, Entre Ríos y Chaco informaron el corte de rutas, la inhabilitación de pasos de frontera y el inicio de procesos de evacuación. Las consecuencias preocupan y el futuro no se muestra muy alentador.
Desde julio se preveía que El Niño podía comenzar a impactar en la cuenca del Río Uruguay y en Iguazú. Juan Borús, experto del Instituto Nacional del Agua, describe lo que está ocurriendo por estas horas: “En el Uruguay, mes a mes tuvimos sucesivos pulsos de crecidas. Los suelos siempre afrontaron condiciones de saturación, que en última instancia les impedía absorber. Todo eso motivó que el tramo correntino esté en una situación de aguas muy altas. Por caso, en Paso de los Libres está 80 centímetros por encima del nivel de evacuación. Indica un escenario crítico”.
El río Iguazú también tuvo permanentes pulsos de crecidas. “Días atrás, las lluvias que cayeron sobre la cuenca baja, motivaron un caudal pico en Cataratas del orden de 16 mil metros cúbicos por segundo. Es un número muy importante; unas ocho veces los valores del caudal promedio de octubre”, refiere Borús.
En las Cataratas del Iguazú, el circuito de la Garganta del Diablo alterna aperturas y cierres dependiendo del caudal, aunque las imágenes que transmiten los habitantes de la zona en redes sociales son impactantes.
Y concluyó que “en el tramo misionero-paraguayo del Paraná ya está conformada una onda de crecida que rápidamente se va a propagar. En Corrientes, entre martes y miércoles próximos tendremos el pico que, en principio, superaría los 7.30 metros. Es una escala muy significativa. Esa misma onda podría progresar por todo el Paraná en territorio argentino y barrería todo el valle fluvial con velocidad. Alcanzará las ciudades ribereñas, los puertos, Rosario y descargará su volumen en el delta. Son niveles de alerta sostenidos en el tiempo”.
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