“Es un renunciamiento a la soberanía científica”
Los despidos en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), suman pronunciamientos de repudio a la decisión del gobierno de Javier Milei de desvincular a 62 trabajadores y trabajadoras, como parte de un proceso de desfinanciamiento y vaciamiento que tiene como contracara la habilitación de negocios privados.
“La ciencia y la tecnología constituyen políticas de Estado cuya continuidad trasciende los gobiernos. El deterioro de las capacidades humanas e institucionales construidas durante décadas compromete el desarrollo económico, la salud, la soberanía tecnológica y la capacidad de innovación de nuestro país”, advirtió la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (Ancefn), mediante un comunicado que publico Tiempo Argentino.
Además de solidarizarse con el personal despedido en el sector de la energía atómica, manifestó su apoyo a los becarios postdoctorales del Conicet, “quienes atraviesan una situación crítica”.
Por otra parte, el miércoles pasado investigadores e investigadoras salieron a la calle para reclamar contra la desvinculación de 379 científicos y científicas. La foto de la ‘estrella culona’, emblema de la expedición submarina del Conicet, siendo empujada por la policía se convirtió en una postal clara del cientificidio en curso.
CNEA.
“Advertimos con especial alarma sobre dos hechos recientes
–difundió la ANCEFN- En primer lugar, la no renovación de decenas de contratos a personal de la CNEA evidencia, una vez más, la falta de valoración gubernamental hacia el sector. La CNEA es una de las instituciones más prestigiosas de Argentina; su desarrollo nuclear nos ha posicionado en un selecto grupo internacional, destacándose no solo en la generación de energía, sino también en sus aplicaciones para la salud pública. El vaciamiento de la CNEA, impulsado por salarios de indigencia, es parte del desmantelamiento general del sistema”.
En segundo lugar, apuntaron contra el “freno a los ingresos a la Carrera del Investigador Científico del Conicet. Esta medida interrumpe de forma abrupta más de una década de formación universitaria de alta calidad, dejando a doctores altamente calificados sin empleo y forzando una grave fuga de cerebros”.
“Por último, repudiamos enérgicamente la represión policial y de gendarmería ejercida contra científicos y técnicos. Estas imágenes, que remiten a las épocas más oscuras de nuestra historia, jamás deberían repetirse en democracia”, sentenciaron quienes integran la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.
Por su parte, el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Entre Ríos, advirtió que el debilitamiento de la CNEA no debe ser leído como un hecho aislado o meramente administrativo, sino que el debilitamiento de organismos estratégicos de este tipo “compromete capacidades soberanas en áreas críticas para el desarrollo nacional”.
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