Las chances de conservar un empleo cayeron a niveles récord
La probabilidad de permanecer en el mercado formal para quienes tienen un empleo es la más baja de los últimos diez años y, a su vez, la probabilidad de ingresar al mercado de trabajo con un empleo registrado también es muy baja en la comparación histórica.
Los datos surgen de la consultora C-P, en un informe correspondiente al mes de julio y que pone en números los efectos del plan económico que lleva adelante el gobierno nacional de Javier Milei.
“Los trabajadores asalariados privados registrados que perdieron su trabajo y consiguieron otro como refugio sufrieron una caída importante de su ingreso real. Quienes consiguieron un empleo en negro sufrieron una reducción del 14% de su poder adquisitivo, mientras que aquellos que se autoemplearon redujeron sus ingresos reales en un 28%”, señala.
El trabajo fue publicado por ambito.com y allí se destaca que además de la pérdida de calidad del empleo, también hay una destrucción real de puestos de trabajo. Entre noviembre de 2023 y abril de 2026, se destruyeron más de 235.000 empleos asalariados del sector privado registrado (-3,7%), según datos de la Secretaría de Trabajo. En el mismo lapso se perdieron 73.000 empleos públicos (-2,1%), mientras que se crearon 150.000 monotributistas (+7,5%). Producto de la pérdida de 20.000 empleos en casas particulares (-4,5%), a nivel agregado se destruyeron casi 180.000 puestos de trabajo en los últimos dos años y medio (-1,4%).
“Los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que publica el Indec revelan que la probabilidad de que un asalariado privado registrado permanezca en el mismo empleo luego de doce meses es la más baja de la última década (76 de cada 100). Para dimensionar, en 2024-2025 este número llegaba a 80, mientras que en 2018-2019, anterior pico de fragilidad, se ubicaba en 79”, detalla el informe.
Menos calidad.
En los últimos dos años aumentó la proporción de trabajadores que migró del empleo privado registrado al empleo informal (de 7,1% a 7,8%) y también al trabajo por cuenta propia (de 3,4% a 4,6%). De esta forma, “de los casi 20 trabajadores que cambiaron su modalidad de contratación, más del 60% permaneció en el mercado de trabajo. Sin embargo, y no menor, casi todos lo hicieron en condiciones de mayor precarización”, revelaron desde Estudios Económicos del Banco Provincia.
La conclusión del informe destaca que los nuevos empleos tienen cada vez menor calidad. En síntesis, describen que la destrucción de puestos de trabajo privados registrados no es la única característica de esta economía: también lo es que la probabilidad de permanecer en el mercado formal para quienes tienen un empleo es la más baja de los últimos diez años y que la probabilidad de ingresar al mercado de trabajo con un empleo registrado también es baja en la comparación histórica.
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