¿Cómo afecta a la carne Argentina?
Argentina se prepara para una nueva exigencia europea que puede condicionar sus exportaciones de carne vacuna. El principal desafío está puesto en la trazabilidad y en la capacidad de la cadena para acreditar ante los compradores el origen de la hacienda. Desde el 30 de diciembre comenzará a regir plenamente el Reglamento Antideforestación de la Unión Europea, que obliga a demostrar que determinados productos importados no provienen de superficies donde se haya producido deforestación. En el caso de la carne vacuna, agrega nuevos requisitos de información para ingresar al mercado europeo.
La advertencia fue planteada por Miguel Jairala, del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), quien señaló la necesidad de que el país pueda responder a las exigencias que ya están planteando los compradores europeos.
Argentina cuenta con alrededor de 250.000 productores agropecuarios, además de feedlots, frigoríficos y otros operadores. Sin embargo, según trascendidos citados por el sector, apenas unos 12.000 estarían actualmente adheridos a los sistemas que permiten avanzar con la certificación requerida por Europa.
La diferencia genera preocupación en la industria frigorífica. Si una parte importante de la hacienda no cuenta con la información necesaria para acreditar su origen, los establecimientos que exportan a la Unión Europea podrían encontrar dificultades para conseguir animales que cumplan con todos los requisitos.
Así, el mercado podría comenzar a diferenciar entre hacienda apta y no apta para el circuito europeo. Esa eventual división tendría consecuencias sobre frigoríficos, exportadores y productores, ya que podría generar diferencias en el valor de los animales. El impacto podría alcanzar a los novillos destinados a faena y también a terneros y novillitos de cría.
Hasta ahora, los gobiernos europeos fueron prorrogando la entrada en vigencia plena de la normativa. Sin embargo, en el sector consideran que cada vez existe menos margen para una nueva postergación.
Información sobre el origen.
La trazabilidad exigida puede realizarse a través de las plataformas disponibles para el sector. En Argentina, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) y el Consorcio ABC trabajan junto a VISEC Carne para avanzar en la implementación de los mecanismos necesarios.
Gerardo Leotta, investigador del Conicet y asesor del Consorcio ABC, explicó que los compradores europeos ya están trasladando la exigencia a las operaciones comerciales. "Los compradores de Alemania, Italia, España y Países Bajos ya están exigiendo información y hasta incorporando el cumplimiento del reglamento como condición comercial", señaló.
Según explicó, las empresas importadoras también están preocupadas por las sanciones previstas. "El temor de los importadores es que si no cumplen quedan expuestos a multas que pueden llegar al 4% de la facturación anual de cada empresa", sostuvo Leotta.
Aunque la entrada en vigencia está fijada para el 30 de diciembre, la preparación de los embarques comenzó mucho antes. La hacienda faenada durante octubre y noviembre puede formar parte de los contenedores que posteriormente ingresarán al mercado europeo y deberá contar con la información requerida. El cuello de botella.
Leotta reconoció que no todos los productores lograron registrarse con anticipación. El trámite todavía puede realizarse, pero el principal cuello de botella aparece en el análisis de las imágenes satelitales utilizadas para verificar los establecimientos ganaderos.
"Se pueden registrar los productores cuando quieran, y eso lo venimos señalando hace mucho", explicó. El problema, agregó, aparece en los tiempos necesarios para procesar la información, porque puede generarse "un cuello de botella en el análisis anual de imágenes".
El procesamiento se realiza por lotes de Renspa y busca generar previsibilidad antes de que los frigoríficos compren la hacienda destinada a los embarques europeos. Según Leotta, hubo demoras y rechazos que llevaron parte del análisis hasta octubre. "Las imágenes del 2026 tienen que estar en el mes de octubre", remarcó. Diferencia de precios. Uno de los interrogantes que comienza a plantearse en el mercado argentino es si la nueva regulación puede generar una diferenciación de precios dentro de la propia hacienda. Los productores que logren acreditar el cumplimiento tendrán una ventaja comercial, porque sus animales podrán ser destinados a frigoríficos que exportan a la Unión Europea. En cambio, quienes no cuenten con la documentación necesaria podrían quedar fuera de ese circuito. Quedar fuera del mercado europeo no significa necesariamente que los animales sean rechazados desde el punto de vista sanitario. Una hacienda puede cumplir con las condiciones sanitarias argentinas y, al mismo tiempo, no contar con la información específica requerida por el reglamento. Incluso podría ocurrir lo mismo con animales destinados a operaciones bajo las cuotas Hilton o 481. Cumplir con los requisitos sanitarios y comerciales tradicionales no alcanzaría por sí solo para garantizar el acceso al mercado europeo si no se acredita además el origen exigido. De concretarse esa diferenciación, los frigoríficos que necesitan abastecerse de hacienda habilitada para exportar tendrían que buscar animales con la trazabilidad correspondiente, mientras que los que no dispongan de esa condición quedarían destinados a otros mercados. Para los productores, la trazabilidad podría convertirse así en una nueva variable al momento de vender y adquirir incidencia sobre el valor comercial de los animales. El escenario todavía está en desarrollo y la implementación de los sistemas será determinante. La preocupación del sector pasa por evitar que las demoras en la certificación generen un cuello de botella que limite la disponibilidad de hacienda apta para exportar. (Bichos de Campo).
Artículos relacionados
