La Pampinta llegó con calidad y cautela por la crisis ovina
La actividad ovina atraviesa un escenario complejo en el país y esa realidad también se hace sentir en las exposiciones rurales. En Santa Rosa, donde la raza Pampinta tuvo históricamente una de sus principales vidrieras, la cantidad de cabañas participantes y las expectativas comerciales ya no son las de otros tiempos.
En este contexto, la cabaña Doña María, de Rodolfo “Fito” Reale, dedicada a la raza Pampinta, concretará su vigésima participación en la Exposición Agrícola, Ganadera, Industrial y Comercial de Santa Rosa, donde presentará tres ejemplares puros de pedigree: dos machos y una hembra, todos de destacado nivel racial.
La hembra llega además con un antecedente reciente de importancia, ya que fue consagrada Gran Campeona en la exposición de Palermo 2026.
"Para la raza Pampinta, la Exposición de Santa Rosa siempre fue la más importante, dado que concentraba a la mayoría de las cabañas y las ventas eran importantes", explicó el responsable de la cabaña en diálogo con LA ARENA.
Sin embargo, señaló que "hoy la situación, lamentablemente, cambió" y que son menos las cabañas que concurren y también menores las expectativas de venta.
La situación, según explicó, no es exclusiva de Santa Rosa. El menor protagonismo de la actividad ovina se observa en distintas exposiciones agrícolas del país, al punto que algunas dejaron de recibir ejemplares ovinos.
Sostener el perfil de la Pampinta.
A pesar del contexto, la cabaña mantiene su rumbo productivo y continúa trabajando sobre las características que identifican a la raza.
"Actualmente se encuentra consolidada y abocada año tras año a mantener ese perfil racial con el que nació la raza Pampinta y que le permitió posicionarse a nivel nacional como una de las más importantes", destacó.
De cara a la nueva edición de la Agrícola, las expectativas son "mesuradas", precisamente por la situación que atraviesa el sector. Pero esa cautela no modifica la confianza en los animales que serán presentados. "Nosotros confiamos plenamente en la calidad de los animales que llevamos a la muestra", afirmó.
La participación en Santa Rosa tendrá, de esta manera, un doble significado: será una nueva oportunidad para mostrar la calidad genética de la Pampinta y, al mismo tiempo, una forma de sostener la presencia de una actividad que históricamente tuvo un lugar destacado dentro de la producción agropecuaria argentina.
El deseo hacia adelante es que la actividad pueda recuperar parte del protagonismo perdido.
"Espero que en los años venideros esta actividad tan noble como lo es la actividad ovina se vaya recuperando", expresó el productor, quien reclamó que el país vuelva a darle al sector "ese espacio que históricamente se merece".
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