"Cuando se recortan programas sanitarios, las mujeres ven sus derechos vulnerados"
Con motivo del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, que se conmemora el 28 de mayo, la subsecretaria de Salud Social y Comunitaria del Ministerio de Salud, Cintia Zalabardo, afirmó que hablar de la salud de las mujeres no puede reducirse únicamente a la atención médica tradicional. “Significa hablar de un acceso real y efectivo a medicamentos, controles periódicos, acciones de promoción y prevención, salud mental, y salud sexual, reproductiva y no reproductiva" apuntó.
La titular de la subsecretaría dependiente del Ministerio de Salud destacó esta fecha como una jronada orientada a reafirmar la salud como un derecho humano fundamental que se debe garantizar, y que invita a reflexionar sobre las desigualdades que atraviesan las mujeres y diversidades en el acceso al sistema sanitario.
En este marco, Zalabardo amplió la mirada hacia las determinantes sociales de la salud: "También implica garantizar un trabajo digno, alimentación adecuada, tiempos de cuidado equilibrados y las condiciones materiales necesarias para desarrollar una vida plena. Debemos reconocer que las desigualdades económicas y sociales impactan de manera más profunda sobre quienes, históricamente, sostienen las tareas de cuidado y el entramado comunitario”.
En ese sentido, destacó que en La Pampa la salud es una política de Estado y el Gobierno provincial sostiene la responsabilidad indelegable de garantizarla cotidianamente.
Contexto adverso.
En el escenario nacional actual, signado por políticas de ajuste, desfinanciamiento y un progresivo retiro del Estado nacional, esta fecha adquiere una dimensión profundamente política y de resistencia desde la gestión pampeana. “Cuando se recortan programas sanitarios, se desmantelan políticas de prevención, se abandonan las estrategias territoriales y se desfinancia la salud pública desde Nación, las consecuencias no son abstractas: tienen el rostro de nuestras mujeres trabajadoras, jubiladas, madres, cuidadoras, jóvenes y niñas que ven vulnerados sus derechos más básicos”, advirtió la funcionaria.
Al mismo tiempo, enfatizó la necesidad de seguir fortaleciendo el modelo de atención primaria que caracteriza a la Provincia. Remarcó que defender la salud de las mujeres implica también “defender una mirada integral y comunitaria. Una salud que se piense desde la prevención, la cercanía, la escucha, el territorio y la participación popular. Las políticas sanitarias más transformadoras nacen allí donde hay un Estado eficiente y presente, equipos de trabajo comprometidos y comunidades organizadas". Frente a los discursos que promueven el individualismo y la mercantilización de la vida, la funcionaria contrapuso la doctrina solidaria de la gestión pública: "Es necesario volver a afirmar que nadie se salva solo y que la salud no puede quedar librada a las leyes del mercado. Allí donde el Estado se retira, proliferan las desigualdades, la exclusión y el sufrimiento”.
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