El cooperativismo reclamó un mayor reconocimiento y una agenda de desarrollo
Las federaciones, cooperativas y mutuales reunidas en la región central expresaron su preocupación por la situación que atraviesa la Economía Social y Solidaria y reclamaron una mayor presencia del sector en el debate económico y en las políticas públicas nacionales. El encuentro se desarrolló en la localidad bonaerense de Charlone y por La Pampa asistieron el subsecretario de cooperativas y mutuales, Fabián Bruna, y los dirigentes de la Federación Pampeana de Cooperativas Carlos Santarossa y Edgardo Enrici.
En un documento conjunto, las entidades denunciaron la “invisibilización” del cooperativismo y cuestionaron la tendencia a reducir la estructura económica argentina a la dicotomía entre el sector público y el sector privado mercantil. En ese sentido, remarcaron que la Economía Social y Solidaria representa alrededor del 10% del Producto Bruto Interno, reúne a más de 30.000 entidades activas y alcanza a unos 27 millones de asociados y asociadas.
El documento destaca, además, la presencia territorial del sector, con organizaciones en más de nueve de cada diez departamentos y partidos del país. Para las entidades firmantes, esa presencia convierte al cooperativismo en un actor fundamental para la democratización económica, la generación de empleo y la cohesión de las comunidades.
Preocupación por la situación económica.
Uno de los principales puntos de alerta está relacionado con el impacto del actual contexto económico sobre el entramado agroalimentario, los servicios y las cooperativas de primer grado. Las organizaciones advierten que durante el último año y medio se produjo el cierre de entidades, como consecuencia de un escenario que califican de regresivo.
A esta situación se suma la preocupación por la disponibilidad de los recursos destinados al Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES). Las entidades sostienen que los aportes correspondientes deben estar disponibles para financiar políticas activas de fortalecimiento, promoción y desarrollo del asociativismo.
El posicionamiento también plantea una firme defensa de la naturaleza jurídica del acto cooperativo. Las organizaciones rechazan cualquier iniciativa legislativa o tributaria que pretenda modificar ese carácter y, particularmente, cuestionan la posibilidad de aplicar el impuesto a las ganancias a entidades sin fines de lucro cuya finalidad es brindar servicios a sus asociados y a la comunidad.
En el mismo sentido, manifestaron su rechazo a las presuntas presiones e intromisiones de la Embajada de Estados Unidos sobre la cooperativa CALF, de Neuquén. Las entidades reivindicaron la soberanía, autonomía y capacidad de decisión comercial de las cooperativas argentinas para establecer acuerdos estratégicos orientados a mejorar la conectividad y promover el desarrollo tecnológico local.
Pasar de la defensa a la propuesta.
Frente a este escenario, el sector planteó la necesidad de abandonar posiciones exclusivamente defensivas y avanzar hacia una estrategia política e institucional con propuestas concretas.
Uno de los ejes centrales será profundizar la intercooperación entre entidades de distintos sectores. La iniciativa contempla fortalecer los vínculos entre cooperativas de servicios públicos, eléctricas, agropecuarias, de crédito, trabajo, vivienda y tecnologías de la información y las comunicaciones.
El objetivo es generar circuitos económicos en los que la producción local pueda ser abastecida e impulsada por el propio sistema cooperativo. También se propone vincular a las cooperativas agropecuarias e industriales con entidades tecnológicas para incorporar valor agregado en origen y modernizar procesos productivos.
Otro de los puntos planteados es una mayor articulación con municipios y comunas. El documento propone establecer mesas de trabajo permanentes entre los gobiernos locales y las organizaciones de la Economía Social y Solidaria para coordinar políticas vinculadas con la prestación de servicios, el desarrollo productivo y la generación de empleo.
Las entidades también destacaron experiencias provinciales que consideran modelos a replicar. Entre ellas mencionaron el Ministerio de Cooperativas y Mutuales de Córdoba, la Secretaría de Desarrollo Territorial y Cooperativo de Santa Fe, la Dirección de Cooperativas Agropecuarias e Incubadora de Cooperativas de Buenos Aires y la Subsecretaría de Cooperativas y Mutuales de La Pampa.
Equidad y fortalecimiento institucional.
La agenda incluye además la equidad de géneros como una dimensión transversal de la actividad cooperativa. En ese marco, las organizaciones impulsan y acompañan la realización del Taller de Economía Social durante el 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades, previsto para octubre en Córdoba.
Finalmente, el documento asigna responsabilidades concretas a los dirigentes cooperativos y mutuales: llevar estos compromisos a cada organización, defender los avances alcanzados, promover iniciativas legislativas favorables al sector y buscar soluciones dentro de los propios recursos, conocimientos, productos y servicios de la Economía Social y Solidaria.
El desafío, concluyeron, es fortalecer la valoración del sistema cooperativo, ampliar la intercooperación y trabajar de manera conjunta para construir comunidades con mayor desarrollo, inclusión y autonomía económica.
Entre las entidades que suscribieron el posicionamiento se encuentran la Alianza Cooperativa Internacional, FECOFE, COOPERAR, CONARCOP, FEDECOBA, FECESCOR, FESCOE, FEPAMCO, el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, Federación Rural para la Producción y el Arraigo, Fuerza Solidaria y cooperativas de base, además de representantes de áreas productivas de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y La Pampa.
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