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El dinero para las rutas va la timba financiera

Redacción 10/08/2026 - 00.11.hs

El deterioro de las rutas nacionales que atraviesan La Pampa y el país no se profundizó porque sí. Si antes las rutas no eran un lujo, desde la llegada del presidente Javier Milei a la Casa Rosada su estado es de abandono. La decisión “política” de las autoridades libertarias de no invertir en obras públicas para mejorar la infraestructura vial para privilegiar el superávit fiscal, encubre el uso de fondos con asignación específica para fines distintos a los estipulados por ley.

 

La denuncia que desde hace tiempo hace el gobernador Sergio Ziliotto quedó expuesto ayer en un artículo publicado por el matutino La Nación, con la firma de Hugo Alconada Mon, quien sostiene que el Estado nacional “retiene en inversiones financieras los fondos suficientes para mejorar casi dos tercios de las rutas nacionales”.

 

“Durante dos años y medio, el gobierno de Javier Milei recaudó más de 1,5 billón de pesos en el fideicomiso creado para financiar obras viales, pero sólo aplicó la cuarta parte a ese fin. A fines de mayo pasado mantenía más de $ 1 billón en inversiones financieras como plazos fijos y títulos públicos”, escribió. El periodista reconstruyó la trazabilidad del dinero recaudado por el Impuesto a los Combustibles -lo pagamos cada vez que arrimamos el auto al surtidor- a partir de balances contables, informes mensuales de cuenta y otros documentos oficiales obtenidos mediante múltiples pedidos de acceso a la información pública.

 

La crónica detalla que la operatoria oficial tiene como epicentro el “Sistema Vial Integrado” (SisVial), un subsistema del fideicomiso creado en julio de 2001 por el decreto 976/01 que capta una porción del impuesto a los combustibles líquidos con un objetivo legal específico: financiar la construcción, el mantenimiento y la rehabilitación de la red vial. El Ministerio de Economía es su autoridad de aplicación, mientras que el Banco Nación actúa como fiduciario y opera una cuenta corriente especial, la 330.902/9, donde ingresa y de donde sale cada peso que debería destinarse a rutas.

 

“La obligación de sólo usar lo recaudado por el SisVial en obras viales es taxativa. El fideicomiso se creó por exigencia del Banco Mundial para aprobar un préstamo a la Argentina, precisamente para evitar que la recaudación del impuesto a los combustibles terminara financiando gastos corrientes, como venía ocurriendo cuando la administraba Vialidad Nacional, según explicó a LA NACION un especialista en administración financiera pública que participó del diseño original del esquema, que pidió no ser identificado. En otras palabras, la herramienta se diseñó para atar el dinero a un destino específico y hacerlo jurídicamente indisponible para otros fines presupuestarios”, explicó Alconada Mon.

 

Subejecución.

 

El artículo afirma que desde que Javier Milei llegó a la Casa Rosada, la tasa de subejecución del SisVial asciende al 73,8 %. “Sólo se ejecutó el 11,3% de lo recaudado durante 2024 ($ 40.668 millones de $ 360.238 millones), subió al 39 % ($ 270.592 millones de $ 692.514 millones) durante 2025, año electoral y de máxima confrontación legislativa, y bajó otra vez al 18,5 % entre enero y mayo de 2026 ($ 83.144 millones de $ 450.500 millones). En total: $1.503.252 millones recaudados, $394.406 millones ejecutados y más de $1 billón que al cierre del período analizado permanecían sin aplicarse a obras viales”, revela.

 

Pero hay más: la investigación mostró que los informes mensuales de la cuenta 330.902/9 registran, por su parte, un renglón de “ingresos por distribución” menor -$247.628 millones en 2024, $502.928 millones en 2025 y $331.277 millones entre enero y mayo de 2026-, porque no toda la recaudación asignada al subsistema SisVial ingresó a esa cuenta en el Banco Nación. “Medida contra ese segundo denominador, más restrictivo, la ejecución tampoco supera el 36,5% del período”, sostiene.

 

En base a fuentes calificadas, el artículo estima que con el dinero que el SisVial retiene en inversiones financieras podrían haberse intervenido entre 20.000 y 25.000 kilómetros de la red vial en lo que va del gobierno de Milei; eso equivale a casi dos tercios de la red vial nacional.

 

Sin controles.

 

Los organismos que deberían controlar que el SisVial funcione bien y los fondos tengan el destino específico son la Sindicatura General de la Nación (Sigen) y la Auditoría General de la Nación (AGN). El diario La Nación sostiene que ninguno de esos órganos de control han revisado la ejecución de este fideicomiso durante los últimos años.

 

El SisVial también cuenta con auditores externos, los cuales solo emitieron una “observación” en 2025 cuando analizaron la ejecución del préstamo 11744 del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) para el Programa de Corredores Logísticos de Integración. En esa obra, la CAF debía aportar el 69,74% del dinero y el resto, el Estado nacional. De acuerdo a la auditoría, la CAF puso su parte y Nación no.

 

Mesadineristas.

 

El diario porteño hizo un seguimiento mes a mes de los fondos viales invertidos en títulos financieros a través de los anexos de inversiones del Banco Nación. Allí puede verse que los fondos que se recaudaron para obras viales que no se hicieron han sido invertidos en depósitos a plazo, Lecap, Lecer, otras letras del Tesoro y Boncap, entre otros instrumentos.

 

“Un exdirector del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), entidad que administró fondos fiduciarios durante años, lo describió ante la consulta de LA NACION, como una lógica de administración propia de una ‘mesa de dinero’: la obra pública prácticamente detenida y los recursos disponibles orientados a inversiones financieras mientras aguardaban su utilización”, sostiene el artículo.

 

“El resultado contable es inequívoco: mientras el deterioro de la red vial nacional motiva reclamos de usuarios, gobernadores, empresas constructoras, trabajadores de Vialidad Nacional y organismos internacionales que financian obras, como la CAF, el fideicomiso creado para garantizar el financiamiento de esas rutas cerró mayo con más de $1 billón colocados en instrumentos financieros y otros $37.761 millones inmovilizados en una cuenta corriente. En total, $1.038.779 millones que no llegaron al asfalto”, concluyó.

 

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