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“El fracaso del RIGI no es económico”

Redacción 19/07/2026 - 00.15.hs

El dirigente gremial Rodrigo Genoni aseguró que “el fracaso del RIGI no es económico, es de diagnóstico”, al criticar ese plan impulsado por el gobierno nacional de Javier Milei.

 

“Durante casi tres años se nos dijo que el problema de la Argentina era que el Estado espantaba las inversiones. Que bastaba con bajar impuestos, eliminar regulaciones, garantizar estabilidad fiscal por décadas y abrir la economía para que llegaran miles de millones de dólares.

 

Se aprobó el RIGI. Se flexibilizaron normas. Se otorgaron beneficios extraordinarios. Se prometió seguridad jurídica como pocas veces en la historia. Sin embargo, la lluvia de inversiones nunca llegó”, señaló Genoni en una nota subida a sus redes.

 

“Y la pregunta ya no es por qué no llegaron. La pregunta correcta es otra: ¿se entendió realmente dónde está invirtiendo el mundo? Porque el capital internacional nunca dejó de invertir. Está invirtiendo en inteligencia artificial. En centros de datos. En semiconductores. En baterías. En energía. En logística. En infraestructura. En cadenas industriales estratégicas. No está buscando solamente países con menos impuestos. Está buscando países que tengan un proyecto de desarrollo.

 

Estados Unidos subsidia fábricas de chips”, añadió.

 

Según el dirigente, “China construye infraestructura antes de que lleguen las empresas. India desarrolla corredores industriales completos. México recibe inversiones porque tiene rutas, puertos, proveedores y una integración productiva con Estados Unidos. Ninguno de esos países espera sentado que el mercado haga todo. Todos preparan el terreno antes de invitar a invertir.

 

Ahí aparece la diferencia con la Argentina. Mientras el mundo construye infraestructura para atraer inversiones, nosotros estamos desmantelando la infraestructura existente. Se paralizó gran parte de la obra pública nacional. Se redujo fuertemente la inversión vial. Se frenaron proyectos estratégicos.

 

Y, sin infraestructura, ningún beneficio fiscal alcanza. Porque una mina no exporta litio por decreto.

 

Necesita rutas. Necesita energía. Necesita gas. Necesita puertos. Necesita líneas eléctricas. Necesita logística. Todo eso lo construye un país antes de que llegue el inversor”.

 

Genoni apuntó que “el problema no es solamente ofrecer un recurso natural. Es permitir que ese recurso llegue competitivamente al mercado mundial. Paradójicamente, la infraestructura podría desarrollarse con trabajo argentino, empresas argentinas, ingeniería argentina y materiales producidos en la Argentina. No sería un gasto. Sería una inversión que mejora la competitividad del país durante décadas. El Gobierno parece haber invertido el orden de las prioridades. Primero abrió la puerta esperando que llegaran las inversiones. Pero olvidó construir el camino para que esas inversiones pudieran entrar. Por eso el debate no debería ser si el Estado tiene que explotar una mina, perforar un pozo o sembrar un campo”.

 

Debate.

 

Finalmente, Genoni dice que “el verdadero debate es si el Estado tiene que construir las condiciones para que todo eso sea rentable. La experiencia internacional muestra que sí. Los países que hoy atraen las mayores inversiones privadas no son los que tienen menos Estado. Son los que tienen un Estado que invierte estratégicamente donde el sector privado no puede hacerlo solo. El fracaso del RIGI, si termina consolidándose, no será el fracaso de una ley. Será el fracaso de un diagnóstico.

 

Porque el mundo nunca estuvo buscando únicamente ventajas impositivas. El mundo está buscando países preparados. Y un país preparado no es el que únicamente flexibiliza normas. Es el que invierte primero para que después el capital quiera quedarse”.

 

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