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Hubo acuerdo entre gráficos

Redacción 17/07/2026 - 00.06.hs

La Comisión Directiva del Sindicato Gráfico Patagónico de la Imprenta, Diarios y Afines levantó la suspensión del secretario general Aníbal Schmidt y éste dio marcha atrás con la suspensión a cuatro integrantes de la Comisión Directiva. El dirigente fue apuntado por supuesto desvío de fondos desde la obra social Ospida al pago de sueldos a miembros de la delegación pampeana.

 

Schmidt fue denunciado por la conducción nacional del gremio donde en el 32º Congreso Extraordinario de la Federación Argentina de Trabajadores de la Imprenta, Diarios y Afines (Fatida) los delegados resolvieron por unanimidad su expulsión de la organización luego de una auditoría externa que detectó presuntas irregularidades y un faltante millonario en la obra social. Todo esto derivó en una denuncia penal que está en trámite judicial.

 

Ante el reclamo de una reunión de la dirigencia pampeana, a mediados de junio el secretario general sancionó con 45 días de suspensión a cuatro referentes: Guillermo Bueno, secretario de Acción Social; Ernesto Rivera, secretario de Actas; Felipe Irusta, secretario adjunto, y el secretario gremial Hugo Giménez, quien calificó el accionar como “una decisión unilateral”.

 

En un encuentro del sábado pasado, la comisión directiva del sindicato avanzó en la realización de una auditoría externa para conocer el estado patrimonial y financiero de la entidad; sancionó a Schmidt con 45 días de inactividad; y convocó a una asamblea extraordinaria prevista para el 25 de julio, para determinar los pasos a seguir en el gremio y, fundamentalmente, en la obra social que se encuentra paralizada, afectando a numerosos afiliados pampeanos y de todo el país.

 

En diálogo con Radio Noticias, Schmidt apuntó contra la conducción nacional por expulsarlo de su cargo. “Tuvieron que buscar un motivo y supuestamente encontraron que yo había pedido más dinero para mi filial que la que correspondía y eso está dirimiéndose en la justicia", dijo y agregó: "Yo no traje fondos para mi bolsillo sino para mi delegación, el diablo metió la cola, Buenos Aires metió la cola, me gustaría que esto terminara de la mejor manera".

 

En ese marco, el dirigente gremial había anunciado una asamblea con los afiliados para defenderse de los ataques. Finalmente, ambas asambleas (la que se iba a realizar ayer y la del próximo 25) se levantaron porque la Comisión Directiva del Sindicato Gráfico Patagónico anunció que, “en un clima de unión institucional y buena armonía”, decidió dejar sin efecto las suspensiones a los miembros directivos: Héctor Aníbal Schmidt (secretario general), Felipe Alberto Irusta (secretario adjunto), Hugo Alberto Giménez (secretario gremial), Guillermo Carlos Bueno (secretario de Acción Social) y Ernesto Andrés Rivera (secretario de Actas).

 

“No tengo ninguna respuesta”.

 

Mientras el conflicto judicial se resuelve, la Obra Social del Personal de la Industria Gráfica (Ospida) está cortada y los afiliados y afiliadas esperan una urgente resolución para realizarse los estudios de salud necesarios.

 

El representante gremial cuestionado, Aníbal Schmidt, había anunciado una asamblea para ayer a la tarde. El objetivo era defenderse de las acusaciones en su contra por parte de la conducción nacional e integrantes del gremio local por un supuesto desvío de fondos desde la obra social Ospida al pago de sueldos a miembros de la delegación pampeana.

 

Finalmente la reunión se canceló porque el secretario general llegó a un acuerdo con los demás miembros de la Comisión Directiva. Sin embargo, el levantamiento de la asamblea no fue comunicado y a la calle Río Negro llegaron medios de comunicación para cubrir el encuentro, aunque nadie llegó.

 

Sí asistió Carlos Garello, un trabajador independiente de 63 años, afiliado a Ospida desde hace 20 años. Dijo que sólo buscaba respuestas del dirigente gremial porque necesita realizarse estudios oncológicos y la obra social está cortada.

 

"Hace un mes se me certificó que tengo un tumor en el colon. Desde el primer diagnóstico que ya no pude hacer uso de la obra social. El primer resultado, después de una biopsia que me hicieron, lo obtuve porque en Buenos Aires hicieron el depósito para que yo me pudiera hacer el estudio", explicó en diálogo con LA ARENA.

 

Contó que necesita realizarse un PET (Tomografía por Emisión de Positrones), un estudio clave en todo proceso oncológico que determina la gravedad del mismo y tiene un valor de $ 1.800.000. Pero “no hay ninguna respuesta” cuando averigua en la sede pampeana

 

- ¿Y en Buenos Aires qué le dicen cuando usted llama?

 

- Que Schmidt bloqueó las cuentas del banco. Que la plata está para pagarla, pero él tiene las cuentas bloqueadas y no pueden pagar la prestación.

 

- ¿Y qué alternativa tiene hoy salvo pagar la prestación de esa práctica?

 

- La salud pública. Ya prácticamente lo conseguí, pero me faltan todavía un par de trámites más para para que me puedan hacer eso. Como es una prestación que no se hace dentro del hospital, es con un laboratorio de afuera, es más engorroso lograr que me lo cubran.

 

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