Jury a Díaz Lacava: cerró el debate
Se leyeron este martes los alegatos de la acusación y de la defensa, en el marco del jury contra el juez federal Pablo Díaz Lacava. El Consejo de la Magistratura de Nación, representado por Diego Barroetaveña y Álvaro González, dijo que las imputaciones de “violencia, intimidación y abuso de poder” para con sus subalternos “fueron probadas por los testimonios”. El defensor Andrés Gil Domínguez denunció irregularidades en el proceso, pero puso énfasis en que las actitudes del acusado y de sus denunciantes estuvieron afectadas por la pandemia. El juez también pidió disculpas y pidió “una revinculación laboral” para seguir en el Tribunal.
El proceso oral se realiza desde el 10 de agosto, a través del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados de la Nación, presidido por el juez Marcelo Gastón Bartumeu Romero, del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 25 de la Capital Federal. La semana pasada, declararon más de 30 testigos, y este martes se desarrolló la jornada de “alegatos y últimas palabras”.
Acusación.
Barroetaveña y González presentaron la postura del Consejo. Sostuvieron que Díaz Lacava ejerció violencia, intimidación y abuso de poder sostenidos en el tiempo y utilizando su posición jerárquica como herramienta de presión.
Ambos citaron situaciones puntuales. “Díaz Lacava recurría de manera habitual a gritos, descalificaciones y ataques de ira. Golpeaba escritorios y otros mobiliarios, daba portazos, todo frente a empleados y todos los días”, afirmaron. Consideraron que las conductas configuran “causal de mal desempeño”.
“Un buen juez”.
El alegato de Gil Domínguez se centró en dos ejes: los buenos antecedentes de su defendido en distintos ámbitos judiciales que los reconocen “como un buen juez”; y los efectos de la pandemia que “alteraron los comportamientos” del juez y sus denunciantes.
“Las situaciones denunciadas tienen fecha de inicio: con posterioridad a la pandemia y a la vuelta del trabajo de forma presencial, porque hasta allí no hubo ningún problema”, afirmó el defensor.
Añadió que “Díaz Lacava es un gran juez tiene un altísimo nivel de autoexigencia, que lo trasladó en todos los ámbitos laborales donde se desempeñó. Y ésta característica perfeccionista generó un conflicto laboral”.
Cerró su exposición señalando que “Díaz Lacava es un buen juez, se equivocó, tuvo inconvenientes, no midió todos los efectos que a todos nosotros nos causó la pandemia, pero es un buen juez, y a un buen juez sometido a ésta instancia no se lo destituye, se lo absuelve”.
Disculpas y revinculación.
Por último, el mismo Díaz Lacava cerró la serie de exposiciones. “Primero que nada quiero pedir mis sinceras disculpas por el sufrimiento que esta situación les pudo haber generado a todas las personas denunciantes pero también a mi familia que sufre esto hace tres años y medio”.
Aceptó que no tuvo conciencia de sus actitudes. “La pandemia nos afectó a todos, y seguramente mi autoexigencia no permitió darme cuenta cómo estas acciones podían afectar tanto al servicio de la administración de la Justicia como a los compañeros”.
Lamentó que la Justicia Federal no haya actuado preventivamente. Por ejemplo, reveló que la única charla sobre su “afectación” fue una semana antes con sus pares Tripputi y Aguerrido. “Nunca tuve la posibilidad de saber qué debía cambiar o intentar corregirlo”, dijo.
Añadió que en sus acciones “no había nada personal, solo cuestiones atinentes al funcionamiento del Tribunal. Por eso creo que había otros caminos para resolver este problema”.
“Yo quiero volver a ejercer mi función de juez porque es una parte esencial de mi vida. Estoy dispuesto a someterme a todos los mecanismos de control o procedimientos que se dispongan para lograr una revinculación laboral su es posible. O bien otras alternativas para que el Tribunal pueda seguir funcionando con total armonía”, concluyó el juez Díaz Lacava.
El juez Bartumeu Romero cerró la jornada, y anunció que pronto se citará a las partes para dar lectura a las conclusiones del fallo.
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