La Anónima debe comprar carne a terceros
La flexibilización de la barrera sanitaria patagónica provocó un cambio en el mercado de la carne vacuna: la posibilidad de ingresar asado con hueso disparó la demanda en el sur del país y obligó a La Anónima a comprar ese producto a otros frigoríficos, pese a contar con dos plantas propias y haber alcanzado una faena récord.La situación fue expuesta por Martín González, referente de exportaciones de la compañía, durante la feria SIAL de París. Según explicó, en septiembre la empresa procesó 28.000 cabezas entre sus dos establecimientos, el mayor volumen registrado hasta el momento. La cifra supera el promedio habitual, que oscila entre 23.000 y 25.000 animales mensuales. La Anónima opera dos frigoríficos habilitados para el mercado interno y la exportación: uno ubicado en Speluzzi y otro ubicado en Salto, provincia de Buenos Aires. Desde ambas plantas abastece a sus supermercados y comercializa carne en distintos mercados internacionales. La integración entre el negocio frigorífico y la cadena de supermercados le permite colocar una parte importante de su producción en sus propias sucursales. Sin embargo, el incremento de la demanda de asado en la Patagonia puso en evidencia los límites de esa capacidad de abastecimiento. Antes de la flexibilización sanitaria, el producto ingresaba a la región deshuesado, una condición que incidía sobre las preferencias de los consumidores. La posibilidad de comercializar carne con hueso modificó ese escenario y elevó el consumo de asado, al punto de que la producción de los frigoríficos propios dejó de ser suficiente para cubrir los pedidos. González señaló, además, que el cambio tuvo repercusiones sobre los precios al público. “De acuerdo con estimaciones que tenemos, los valores de la carne en la región registraron una reducción de entre el 10% y el 15%”. En cuanto al impacto sobre los productores, indicó que las referencias recibidas de ganaderos de la zona apuntan a una caída más pronunciada en la vaca gorda que en el novillo terminado. Demanda firme. El crecimiento del consumo en el mercado del sur del país coincide con un escenario internacional de fuerte demanda de carne vacuna y una oferta limitada. González sostuvo que la demanda de la empresa supera actualmente su capacidad de abastecimiento y mencionó que Estados Unidos cuenta con el rodeo bovino más bajo de las últimas siete décadas, mientras que Argentina mantiene una cantidad de animales similar a la de hace 30 años. La compañía exporta principalmente a Estados Unidos, Israel, Europa y China. En el mercado europeo comercializa entre 300 y 400 toneladas mensuales de cortes finos, tanto dentro como fuera de la cuota Hilton. En paralelo, el mercado interno comenzó a ofrecer mejores oportunidades para determinados cortes. Según el directivo, algunos productos de consumo masivo, como la nalga y la paleta, alcanzan valores en dólares competitivos frente a los obtenidos por la exportación. La empresa también sigue de cerca la evolución de los precios de la hacienda y el inicio de una nueva temporada de faena kosher, que podría fortalecer la demanda de novillos pesados. A eso se suma la retención de vientres registrada en Argentina, una señal que el sector considera necesaria para recomponer el stock ganadero. El caso de La Anónima refleja cómo la flexibilización de una medida sanitaria puede modificar los hábitos de consumo y los circuitos comerciales de la carne. En este escenario, el récord de faena no garantiza por sí solo el abastecimiento: la demanda de asado en la Patagonia creció a tal ritmo que la compañía debe recurrir a proveedores externos para sostener la oferta. (Bichos de Campo).
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