La carne en el Alto Valle es más barata que en La Pampa
Los medios de comunicación del Alto Valle del Río Negro y Neuquén se hicieron eco en las últimas horas del relevamiento del INTA sobre el precio de la carne vacuna que reveló que en esa zona de la Patagonia el asado se consiguió en julio a 13.490 pesos. En cambio, en las áreas cordilleranas del norte patagónico el valor estuvo de 3 mil a 4 mil pesos por encima, ya que alcanzó los $ 16.490 en las ciudades y pueblos cordilleranos y $ 17.490 en Santa Cruz.
“El precio del asado volvió a registrar una fuerte caída en las góndolas del Alto Valle de Río Negro y Neuquén, en un movimiento que modificó de manera significativa el mapa de precios de la carne vacuna en el norte de la Patagonia. De acuerdo con el último relevamiento elaborado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el valor promedio del kilo de asado en los comercios minoristas de la región alcanzó durante julio los $13.490”, informó ayer La Mañana de Neuquén.
El portal de noticias aseguró que en términos nominales, el precio registró una caída del 18 % respecto de junio, mientras que, al compararlo con el mismo mes del año anterior, todavía muestra una suba del 4 %. “Sin embargo, cuando se incorpora el efecto de la inflación y se analiza la evolución en términos reales, el retroceso es considerablemente mayor: supera el 20 % en la comparación mensual y se aproxima al 30 % en términos interanuales”, añadió.
Siempre de acuerdo al informe del INTA, la crónica reveló que durante julio, el kilo de asado se comercializó en el Alto Valle a un promedio equivalente a 8,9 dólares, siendo ese el segundo registro más bajo de los últimos diez años.
“La diferencia evidencia un cambio importante en la estructura regional de precios. Durante años, los consumidores patagónicos afrontaron valores considerablemente superiores a los registrados en otras partes del país, situación que estuvo vinculada, entre otros factores, con las restricciones sanitarias que históricamente limitaron el ingreso de carne con hueso desde las zonas productoras ubicadas al norte del río Colorado”, explicó LMN.
Barrera comercial.
En realidad, desde nuestra provincia siempre se denunció que la barrera no era fitosanitaria sino comercial y respondía a un lobby de los ganadores del resto de las provincias de la Patagonia que se negaban a competir con los precios de la carne vacuna producida en La Pampa o Buenos Aires.
“Los datos del INTA, complementados con las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), permiten dimensionar todavía mejor el cambio. Mientras el precio promedio del kilo de asado a nivel nacional cayó poco más del 1% durante julio, en los comercios del Alto Valle se produjo una caída en torno al 18%. (…) Se trata de una situación prácticamente inversa a la que predominó durante buena parte de la última década. En numerosos períodos, el precio del asado en la Patagonia no solo superó el promedio nacional, sino que llegó a duplicarlo”, se informó.
Respecto a las razones, el artículo de LMN atribuye el cambio a los cambios que el Senasa estableció en la barrera fitosanitaria, atendiendo a los históricos pedidos de La Pampa, que en los últimos años llevó el tema a la Justicia. “La modificación permitió ampliar el ingreso de carne con hueso proveniente de las regiones productoras ubicadas al norte del país, incrementando la oferta disponible para los consumidores patagónicos”, sostuvo el medio.
“La secuencia de los cambios regulatorios coincide con la evolución de los precios. Durante el primer trimestre del año pasado, el Gobierno nacional comenzó a anticipar modificaciones en el funcionamiento de la barrera sanitaria, una decisión que generó preocupación y expectativas dentro de la cadena ganadera regional. Entre abril y junio se fueron definiendo los cambios y, a partir de julio, el ingreso de asado proveniente del norte del país pasó a realizarse sin las restricciones que históricamente habían limitado la oferta en la Patagonia”, añadió.
Artículos relacionados
