Más del 20 % de los argentinos usará el aguinaldo para pagar deudas
Junio da un respiro al bolsillo por la liquidación de la primera cuota del Sueldo Anual Complementario (SAC), conocido como aguinaldo. Más de 10 millones de trabajadores en relación de dependencia recibirán ese ingreso extra, que será destinado principalmente para afrontar deudas y gastos fijos.
Los empleadores deberán liquidar el medio aguinaldo antes del martes 30 de junio. Aunque ese plazo se puede extender hasta cuatro días hábiles, por lo que este año se podrá abonar hasta el 7 de julio, de acuerdo con la ley 27.073.
Desde Focus Market realizaron un relevamiento sobre 3.575 casos sobre que uso le darán los argentinos al aguinaldo de junio 2026. Según los últimos datos disponibles del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), correspondientes a febrero de 2026, hay aproximadamente 10.022.800 personas con empleo asalariado registrado (en 2025 había 10.051.200) a nivel nacional que son sujetos de recibir aguinaldo. Se distribuyen entre sector privado: 6.198.900 personas (2025: 6.204.300), sector público: 3.372.200 personas (2025: 3.406.000) y casas particulares: 451.600 personas (2025: 440.900).
Según difundieron desde la consultora, los datos revelaron una transformación en los patrones de consumo del aguinaldo, pasando de un enfoque en ocio e inversiones a uno más orientado a la supervivencia financiera.
“En un contexto de desaceleración inflacionaria pero todavía con incertidumbre, una parte importante de los argentinos utilizará el aguinaldo con un criterio defensivo. La prioridad seguirá siendo la cancelación de deudas de corto plazo, especialmente tarjetas y financiamiento en cuotas, mientras que otro segmento optará por dolarizar excedentes como mecanismo conservador de resguardo de valor. El dólar continúa funcionando como refugio psicológico y financiero frente a cualquier expectativa de volatilidad cambiaria futura”, señaló Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market.
Comparaciones.
El informe incluyó una comparación sobre cómo se gastó el aguinaldo de junio de 2025 y lo que se estima que sucederá este año. “Dentro de los puntos a resaltar encontramos un aumento en pago de deudas y compra de dólares (+14 y +2 pp): el salto del 9 % al 23 % en pago de deudas es el cambio más drástico, lo que sugiere un mayor endeudamiento familiar o presiones por costos crecientes en servicios, alimentos y obligaciones cotidianas”, indicaron.
En relación al aguinaldo de diciembre de 2025, resaltaron una “disminución del pago de deudas y un aumento de compras de dólares (-6 pp y +6pp): un salto de 29 % a 23 % con respecto a pagos de deudas, y de 18% a 12% en compra de dólares”.
Pierde el atractivo.
“Los usos más tradicionales del aguinaldo empiezan a perder atractivo relativo frente al nuevo escenario macroeconómico. El plazo fijo ya no ofrece rendimientos reales tan competitivos como en períodos de alta inflación, mientras que el stockeo masivo en supermercados pierde sentido económico si la nominalidad continúa desacelerándose. A medida que se consolide la baja inflacionaria, el consumidor tenderá a priorizar liquidez y administración más eficiente del ingreso por sobre decisiones defensivas de consumo anticipado”, indicó Di Pace.
Las tendencias más claras respecto del uso del aguinaldo en 2026 son el incremento de compra de dólares en 6 puntos porcentuales, los gastos generales en 5 puntos porcentuales y la reducción en compra de acciones (-5 pp combinados) y las vacaciones en 9 puntos porcentuales.
“En los segmentos de clase media y media alta aparece una tendencia cada vez más marcada hacia la inversión financiera del aguinaldo. Crece el interés por acciones locales, fondos comunes de inversión y cuentas remuneradas que permiten mantener liquidez con rendimiento diario. Este comportamiento refleja un ahorrista más sofisticado, que busca ganarle a la inflación sin inmovilizar capital y que empieza a incorporar instrumentos del mercado como alternativa habitual de administración del excedente salarial”, detalló el director.
Desde la consultora señalaron que “estos cambios ocurren en un contexto de desinflación y mayor estabilidad cambiaria relativa, aunque con ingresos que todavía muestran una recuperación limitada frente al costo de vida. El último dato disponible de INDEC sobre estrategias de manutención de los hogares muestra que, en el primer semestre de 2025, el 37,4 % de los hogares recurrió a ahorros para cubrir gastos, frente al 19,9 % registrado en 2003”.
Si bien aún no hay un dato equivalente publicado para 2026, los indicadores recientes muestran que la presión sobre los ingresos continúa: en el primer trimestre de 2026, los salarios acumularon una suba de 8,6 %, por debajo del 9,4 % acumulado por el IPC. “En ese marco, el aguinaldo de diciembre podría volver a funcionar más como herramienta para equilibrar cuentas que como instrumento de ahorro o inversión de largo plazo”, acotaron.
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