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Rock y solidaridad por Maxi Cuffini

Redacción 06/09/2026 - 00.15.hs

El Galpón será escenario de un recital solidario para colaborar con Maxi Cuffini, radicado en República Dominicana desde hace varios años, y que atraviesa un delicado momento de salud. Facundo Di Nápoli, uno de los músicos que participa de la convocatoria, contó cómo nació la iniciativa y recordó la amistad que los une desde la adolescencia.

 

La noticia sobre el delicado estado de salud de Maxi Cuffini movilizó rápidamente a familiares, músicos y amigos de Santa Rosa. En pocos días comenzaron a multiplicarse las conversaciones y las propuestas para encontrar una manera de colaborar con quien, desde hace más de dos décadas, vive en República Dominicana y actualmente debe afrontar un tratamiento oncológico de 20.000 dólares mensuales.

 

De ese movimiento surgió el recital solidario que se realizará hoy, a partir de las 18, en El Galpón -La Rural, ingreso por calle Chaco-. La propuesta reunirá a Rey Momo, I Love Daiana, Mambo Criminal, Skank, Chinche Molle y Abstheia, además de músicos invitados. Se pueden conseguir entradas en puerta. También colaborar mediante transferencia al alias Maxi.Cuffini

 

Facundo Di Nápoli, integrante de Rey Momo y amigo de Maxi desde aquellos años de adolescencia cuando formaron la banda de punk Meada Korrosiva, explicó que la iniciativa surgió fundamentalmente del entorno familiar. “El grupo más cercano de la familia es el que empezó a pensar en hacer una convocatoria grande para cubrir los costos”, relató.

 

Años de amistad.

 

Para Facu, la respuesta de los músicos no es casual. La mayoría de quienes participan de la jornada tuvo algún tipo de vínculo con Maxi a lo largo de los años. Algunos compartieron escenarios, otros bandas, amistades o simplemente aquellos espacios de encuentro que durante décadas fueron construyendo la escena musical local.

 

“Lo bueno de lo que ha generado Maxi es que se ve que ha plantado semillitas en cada persona y por eso se ve que es tan querido”, sostuvo. “Somos todos distintos, pero todos lo conocemos y lo queremos”.

 

En su caso, la relación con Cuffini se remonta incluso a la infancia. Las familias vivían muy cerca, en los barrios Fitte y Villa Santillán. Más adelante, ya adolescentes, ambos compartieron además aquella escena musical alternativa de Santa Rosa de fines de los 80 y comienzos de los 90.

 

La música terminó siendo el punto de encuentro definitivo. Por entonces, Di Nápoli y otros jóvenes músicos se reunían en el barrio, intercambiaban discos, instrumentos e ideas y comenzaban a formar sus primeras bandas. Maxi, que había dejado la escuela siendo adolescente, se convirtió en una figura particularmente cercana para aquel grupo. “Como no iba a la escuela, escuchaba todo el día música y la casa de él era donde podíamos ir a quedarnos”, recordó Facundo entre risas. Para aquellos adolescentes, Maxi era además “el rebelde” del grupo: mientras ellos recién comenzaban a experimentar con la música, él ya mostraba un dominio del instrumento que los sorprendía.

 

Una escena difícil.

 

El relato de Di Nápoli también recupera una época particular de la cultura santarroseña, cuando las bandas tenían pocos lugares para tocar y muchas veces debían armar sus propios espacios.

 

Con Meada Korrosiva participaron de recitales en distintos puntos de la ciudad como Co Arte, plazas, el anfiteatro, la laguna y el Parque Oliver, entre otros lugares. Los recursos eran escasos y el espíritu, absolutamente autogestivo. “Era todo muy amateur. Yo no tuve nunca batería, siempre tocaba con otras cosas. Me prestaban algo”, recordó.

 

En ese contexto, la escena punk y alternativa también generaba fuertes reacciones. “Éramos queridos y odiados al mismo nivel”, resumió Di Nápoli. Los jóvenes músicos llamaban la atención por su estética y por una propuesta que rompía con los parámetros predominantes de aquella Santa Rosa. Fue en esos años cuando Facundo y Maxi compartieron escenarios y experiencias que, aunque hayan quedado muy atrás en el tiempo, permanecieron como una marca común.

 

“Hay cosas de gente en las que te seguís conectando con ciertos links: la música, lo que pasó... Dejás de verte durante miles de años, pero te han pasado cosas tan copadas y tan fuertes que seguís estando en la misma frecuencia”, reflexionó.

 

Esa historia compartida ayuda a explicar por qué la convocatoria del domingo excede a una simple fecha musical. Para quienes participan, se trata también de devolver algo de todo aquello que Cuffini fue dejando en quienes lo conocieron.

 

El objetivo inmediato es recaudar fondos para colaborar con el tratamiento que realiza actualmente en República Dominicana. La posibilidad de que, en el futuro y si su estado de salud lo permite, pueda continuar su tratamiento en la salud pública de Santa Rosa es una alternativa que también circuló entre sus allegados.

 

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