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Se pelearon los familiares y tuvieron que suspender un velatorio

Redaccion Avances 01/08/2026 - 20.53.hs

(Eduardo Castex) - Un episodio tan inesperado como doloroso para los familiares se produjo durante un velatorio en Eduardo Castex. Hubo golpes de puño y amenazas, y se tuvo que suspender la vigilia por pedido de algunos familiares y sugerencia policial, mientras que el sepelio se desarrolló “en etapas” y con custodia policial.

 

El increíble episodio se produjo el sábado 25 en una de las salas velatorias de Cochería Cospec Ltda, en la zona céntrica de Eduardo Castex, y fue confirmado por familiares y fuentes consultadas por LA ARENA. El fallecido era un vecino castense de 90 años, que trabajó varias décadas en el municipio de la localidad. Tenía una quinta de cinco hectáreas en la zona sur de la ciudad, y este sería al menos uno de los motivos de las diferencias irreconciliables -al menos por estos días- entre los cinco hermanos.

 

El violento incidente derivó en denuncias por “Amenazas de muerte” y “Lesiones”, pero algunos familiares se quejaron porque desde la Justicia -transcurrida una semana- no tuvieron aún consultas ni medidas que garanticen la seguridad de los denunciantes. “La Justicia no nos brindó ninguna seguridad, y transcurrida una semana ni siquiera nos llamaron para consultarnos cómo estábamos o si habíamos tenido alguna consecuencia”, expresaron con evidente molestia.

 

Gritos y trompadas.

 

Las fuentes consultadas admitieron que la familia “se encuentra dividida”, pero todos anhelaban “despedir” al nonagenario vecino castense. “Hay dos hermanos por un lado, y el resto cada cual tiene su familia”, explicaron. “Es más, esos dos hermanos -un hombre y una mujer- ni siquiera avisaron al resto que había fallecido el padre”, graficaron.

 

Los problemas se comenzaron a originar cuando arribaron otros dos hijos del fallecido y una sobrina. Una joven que ya estaba en el velatorio, habría realizado una exclamación despectiva y seguidamente se habría dirigido hacia la cocina. Los recién arribados se dirigieron hacia el sector donde se encontraba el difunto, y se sentaron cercanos al cajón. “Ellos estaban callados, y tenían derecho a despedir a su padre”, explicaron algunos familiares.

 

Uno de los que ya estaba allí, pasados varios minutos, se habría dirigido hacia esa zona caminando lentamente con las manos en el bolsillo. Frente al cajón, habría mirado a sus dos hermanos -que recién habían llegado- y los habría escupido, provocando la reacción de algunas personas que permanecían en el edificio ubicado sobre la calle Raúl B. Díaz.

 

Pero esto no quedó ahí. Seguidamente, le habría pegado una fuerte trompada a su hermano y lo habría empujado, provocando que se diera un fuerte golpe en la cabeza contra la pared. Ahí difieren las versiones pero algunos afirman que, entre los empujones y forcejeos, casi se cae el ataúd con el fallecido.

 

Policía y denuncias.

 

Seguidamente se solicitó la presencia policial, los bandos familiares habrían tomado posesiones diversas: unos estaban en la sala funeraria y los otros en la esquina de la cuadra. El agredido tuvo que ser trasladado al Hospital “Pablo F. Lacoste”, donde le pegaron “un corte en la nariz” con “La Gotita” y le extendieron el certificado médico, y la hermana tenía la presión “por las nubes”.

 

Después se dirigieron a la comisaría. Ahí se radicó una denuncia por Lesiones al agredido, y tres denuncias por Amenazas de muerte a las mujeres presentes. Desde la Fiscalía castense no se dispusieron medidas de restricción, ni la demora de los agresores.

 

A raíz de lo sucedido, entre el personal de la Cochería Cospec Ltda. y la policía acordaron que el velatorio se suspendía hasta el domingo 26 a las 8 horas. Algunos risueñamente explicaron que “no estaban dadas las condiciones de seguridad”, como ocurre cuando se suspende un partido de fútbol por incidentes.

El domingo se reanudó el velorio con presencia policial en la vereda, pero “por etapas”. En la sala velatoria estuvieron los acusados de cometer las agresiones y sus familiares, y los otros hijos despidieron a su padre en el cementerio local. Ahí ocurrió otro hecho inusual: el sepelio se desarrolló con custodia policial. Dos agentes y el comisario inspector Javier Horacio Resch permanecieron hasta que se retiraron todos los familiares.

 

“Nadie se preocupó”.

 

Desde la familia hay un enojo mayúsculo con la Justicia, porque consideran que tendrían que haber dispuesto demoras, para facilitar que el velatorio se desarrolle con normalidad. Pero con el transcurrir de las horas, las molestias crecieron porque pese a que dos mujeres denunciaron que fueron amenazadas de muerte, aseguran que no se determinaron medidas de protección. Los testigos no fueron citados para ratificar sus declaraciones.

 

“El agresor es un tipo peligroso, que incluso tiene armas”, aseguran. Pero, reconocieron que “en la comisaria se preocuparon y nos dieron contención”, reconocieron.

Es más, recordaron que ya existe una denuncia anterior, porque agredió a una familiar en el Sanatorio Santa Rosa, en una ocasión en la que el ahora fallecido estaba internado.

Pero, también revelaron que el mismo acusado había realizado “un papel trucho” con un escribano de Eduardo Castex. El padre no sabia “leer ni escribir”, pero firmó un contrato que alquilaba la quinta a su hija. Los hermanos presionaron al escribano, y todo quedó sin efecto. “Acá el problema son cinco hectáreas que no tienen ningún tipo de valor económico”, reconocieron.

 

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