Un pueblo triste por una dolorosa muerte
Desde las primeras horas del sábado, Embajador Martini no se recupera del golpe. En la madrugada de ese día falleció Raúl “Tito” Griva, una de las víctimas fatales del siniestro vial ocurrido el viernes al mediodía en la ruta 101, cerca de Speluzzi. En las primeras crónicas que se escribieron en la tarde del viernes, se lo mencionaba como el comisionista que viajaba junto a su hijo y que había sido trasladado al hospital Gobernador Centeno.
Para Martini y la zona era mucho más que eso. Como escribió Omar Arrieta, periodista y vecino de la localidad, quien lo recordó en redes sociales con una foto histórica en la que corría con la camiseta del Martini Footbal Club tras consagrarse campeón de la Liga Independiente del Norte en 1980.
“Las expresiones en redes y en las calles del pueblo, evidencian el aprecio que “Tito” supo ganarse a través de los años en los ámbitos que en su vida recorrió, como esposo, padre, vecino, amigo, con una reconocida responsabilidad laboral e identificado como un ‘futbolero de alma’, con colores que lo identificaron con el Martini y Boca Juniors”, escribió Omar.
Durante años Tito había sido camionero en el rubro del transporte de combustibles y también tuvo una etapa como capataz del municipio durante la intendencia de Oscar Tellería.
“Todo el Martini Football Club está de luto. Gracias por tu entrega como jugador, técnico, hincha, colaborador y socio de nuestro Club”, escribió la entidad en su cuenta de Facebook. Luego de su etapa de futbolista, Griva siguió ligado al MFBC en distintas facetas. Pero no solo en el club del pueblo lo recordaron, también la comisión directiva del Club Teniente Benjamín Matienzo, de Ingeniero Luiggi, con el cual colaboró y trabajó en las divisiones inferiores. Y medios de Realicó, como Infotec 4.0, recordaron su paso por Ferro de esa localidad, donde fue campeón como jugador en 1979.
Su esposa Estela y sus hijos Oriana y Bernardo recibieron inmensas demostraciones de afecto. También su hermana Susana, quien le dedicó sentidas palabras: “Tito estoy orgullosa porque lo que sembraste dio sus buenos frutos, una familia hermosa, dos soles de hijos, una buena esposa, amigos por todos lados, niños que te consideran su ídolo, todos tienen lindos recuerdos tuyos. La cosecha es fructífera. Volá alto”.
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