La histórica fonola que recuerda de lo que es capaz la industria argentina
Una pieza excepcional, eso es lo que es, y el director del Museo de Radios Antiguas Carlos Gardel, el Ing. Elec. Carlos Benítez, habló de la máquina fonola, la Aconcagua de 16 bandejas que transformaron en una de 10 y que rebautizaron como la fonorockola Benschultt y desde ahora es parte del inventario que se encuentra en el Museo de la ciudad de Bahía Blanca.
“Se trata de una pieza excepcional, ya que en el país actualmente existen dos en funcionamiento: una en la provincia de Córdoba y la otra es la que hemos reparado en Bahía Blanca”, dijo Benítez en conversación con La Nueva. Ese trabajo es una confirmación del esfuerzo vinculado a la preservación del patrimonio cultural y técnico que tiene la ciudad. Además, también es muy importante para la región, porque este hallazgo se destaca por la excepcionalidad, por la rareza y la complejidad mecánica del artefacto.
“La encontramos en un campo de la localidad de Saavedra. La retiramos de un museo de allí, que está a cargo de Mario Aller y quien la tenía por pedido de Paula Dupré. Ella fue quien finalmente nos la cedió”, contó Carlos Benítez en relación al estado original de la máquina.
Esta marca no solo es una reliquia, sino que también tiene un enorme valor histórico especial para la industria de nuestro país. Este tipo de artefactos se producía en Mendoza y, según dijo Benítez: “Fue la única fábrica en la Argentina que las hacía en serie”.
En este marco, el director del Museo indicó cuáles eran las diferencias fundamentales que tiene esta pieza en relación a las importadas que dominaban el mercado entre los años 1950 y 1960. Es que, mientras que las rocolas de los Estados Unidos usaban solo una bandeja giradiscos que se encargaba de buscar el disco seleccionado, la fonola mendocina Aconcagua contaba con un sistema de bandejas múltiples.
“La que tenemos es mucho más antigua. La original tiene 16 bandejas y nosotros pudimos arreglar 10”, explicó Benítez y remarcó que al momento de insertar una ficha lo que se activa es la bandeja teledirigida para el tema que se haya seleccionado.
“El proceso de reparación fue arduo debido a que son elementos muy viejos y con un mecanismo muy distinto a lo que es un Winco, lo que impidió restaurar las seis bandejas restantes, que fueron cubiertas estéticamente con una fotografía”. Como parte de la recuperación y puesta en funcionamiento se contó con el acompañamiento del especialista Carlos Schultteis, que se dedica a hacer tareas de restauración. El técnico indicó que le llevó cerca de dos meses, entre los que están incluidos el traslado y el armado de una tarima, como así también el arduo trabajo de mecánica y carpintería.
“Tuvimos que encolarla toda; estaba desvencijada y rota”, remarcó Benítez. También se indicó que tuvieron que masillar la caja de madera, se sellaron las grietas, la pintaron y se reforzó la base que contiene las ruedas, porque el mueble es demasiado pesado.
Según lo que dijo Benítez en el medio La Nueva, este logro es mucho más importante que una simple reparación de cualquier objeto: “Todo sea por la cultura técnica de Bahía Blanca y por la pasión nuestra de recuperar máquinas destruidas y arreglarlas para que la gente las conozca”.
Esta fonorocola fue presentada en el Museo, Laprida 268, en conjunto con una recopilación de fotos con la secuencia que implicó todo el proceso del arreglo y que terminó con esa demostración práctica.
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