¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones:

Pedaleó 400 kilómetros en tres días para cumplir con una promesa

Redaccion Avances 03/11/2026 - 22.45.hs

Fernando Barreda completó una exigente travesía desde Villa Mercedes hasta el santuario de la Difunda Correa en Vallecito (San Juan). El ciclista de 22 años debió superar severas inclemencias climáticas y desabastecimiento en el desierto. La hazaña fue documentada paso a paso a través de sus redes sociales.

 

La devoción y el esfuerzo personal se combinaron en una travesía de resistencia que unió las provincias de San Luis y San Juan. Según informó El Diario de la República, el joven villamercedino completó un recorrido de 400 kilómetros en bicicleta durante tres días y tres noches con el único objetivo de llegar al santuario de la Difunta Correa, ubicado en la localidad sanjuanina de Vallecito.

 

El extenso itinerario estuvo dividido en tres etapas. Un primer tramo de 120 kilómetros entre Villa Mercedes y San Jerónimo, un segundo trayecto hacia Encón, en el límite provincial, y el tramo final de 100 kilómetros para alcanzar el destino final. A lo largo del camino, el atleta debió enfrentar tormentas, el intenso calor del desierto sanjuanino y serios problemas de logística.

 

En San Jerónimo, una fuerte tormenta lo obligó a pausar la marcha el lunes de la semana pasada, obligándolo a retomar viaje a mitad de semana para concretar los 184 kilómetros hasta Encón. Además, enfrentó la falta de agua y dificultades para alimentarse adecuadamente. “Se comía lo que se podía, lo que conseguía, no pude tener una alimentación tan equilibrada”, relató el deportista al medio puntano sobre los contratiempos en la ruta.

 

A pesar de la exigencia física, Barreda realizó la hazaña en un rodado estándar. “Es un poco pesadita, no es de las mejores, pero no siempre hace falta la mejor bicicleta del mundo para hacer este tipo de aventuras”, expresó el joven sobre su Firebird rodado 29, al tiempo que resumió su compromiso espiritual y deportivo con una frase rotunda: “Lo estoy dando todo”.

 

La llegada al santuario representa el hito fundamental de una promesa personal que incluirá nuevas etapas. Tras superar la fase más compleja del trayecto, el ciclista concluyó con optimismo sobre los desafíos futuros de su compromiso: “Lo que queda ahora no es tan difícil”.

 

 

 

 

 

'
'