Un perro viajó más de 1.000 kilómetros para reencontrarse con su dueña
Las rutas de la Patagonia parecen interminables. Los horizontes lejanos dan la sensación de que nunca se llega a destino, la monotonía del paisaje en algunos tramos puede resultar cansadora…para las personas, porque para los animales capaz es otro el sentir.
Habría que preguntarle a Gastón, un perro de 13 años que soportó viajar 1.140 kilómetros desde Río Gallegos, al sur de Santa Cruz, hasta Gaiman, en Chubut, para poder volver a encontrarse con su dueña.
El traslado no fue a pie, sino que a este adorable can lo fueron llevando entre voluntarios y proteccionistas que fueron coordinando esfuerzos para poder hacer que vuelva con su familia.
El pasado 11 de agosto, finalmente Miriam pudo abrazar de nuevo a su perro al que había tenido que dejar tras una mudanza. La mujer actualmente vive en la ciudad de Neuquén.
El viaje
Según describió el diario La Mañana de Neuquén en una nota, Gastón no fue directo hacia Gaiman, sino que antes tuvo que ir pasando por distintas localidades, como Comandante Luis Piedra Buena, Puerto San Julián, Pico Truncado, Tres Cerros y Comodoro Rivadavia, entre otros lugares.
La historia comenzó cuando Miriam tuvo que mudarse desde Río Gallegos a Neuquén y dejó a su perro al cuidado de su sobrina. La situación iba a ser temporal, pero ocurrió que a la joven le solicitaron, de forma repentina, que desalojara la casa donde vivía.
Todo sucedió tan rápido que Miriam no tuvo tiempo de ir hasta Río Gallegos para buscar a Gastón. Ante eso, surgió la idea de trasladar al animal mediante una cadena entre proteccionistas de la región.
Una integrante de “Huellitas de Piedra Buena” se comunicó con Analía Mati, miembro del grupo “Política Animalista Independiente Santa Cruz” y comenzaron a planificar la primera etapa del viaje. El primer tramo fue hasta Piedra Buena y luego se fueron consiguiendo más personas que se pusieron a disposición para continuar trasladando a Gastón hacia su destino final.
Analía, en diálogo con la radio LU12, según publicó La Mañana de Neuquén, relató el momento que ocurrió el 11 de agosto cuando Miriam y su perro se reencontraron. "Gastón lloró mucho cuando se encontró con Miriam. Y Miriam también, estaba muy preocupada y ahora está muy contenta. Y hay una nena que igual lo estaba esperando", contó la integrante de la ONG santacruceña.
De esta manera, gracias a la colaboración y la sensibilidad de distintos grupos de voluntarios que aman a los animales se pudo concretar una buena acción que tuvo un final feliz para sus protagonistas y para quienes fueron testigos de la odisea canina.
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