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Una cascada congelada y un rincón para descubrir en invierno

Por Redacción 27/08/2026 - 09.40.hs

La cascada La Fragua no tiene el mismo aspecto durante el año. Cambia, pero es la misma. Cambia, porque todo es diferente según la época del año. Y este invierno no fue la excepción. A solo cuatro km de Manzano Amargo, un pueblo hermoso de la Patagonia, al pie de la Cordillera de los Andes, en la provincia de Neuquén, hay una cascada en la que el agua que cae desde 40 mts de altura. La espectacular cascada parece escondida entre la nieve y se escarcha y se generan enormes formaciones de hielo sobre todo después de jornadas con temperaturas que se encontraran bajo cero y que golpean el Alto Neuquén.

 

Según lo publicado por Adnsur, el salto debe ser la denominación que lleve esta cascada por la fuerza con la que el agua que circula golpea a las rocas, como un martillo, como un hachazo. Sin embargo, cuando bajan las temperaturas y se encuentran por debajo de los cero, ese golpe, esa potencia, ese aspecto, cambia. Muchos sectores del salto tienden a congelarse y en la escarcha se dibujan nuevas figuras en la montaña.

 

Después de las últimas nevadas se volvió a transformar el paisaje, sobre todo cuando las temperaturas llegaron a los 8 y los 10 grados bajo cero. Entonces el blanco lo cubrió todo y el entorno de La Fragua impactó con una nueva imagen invernal. La nieve avanza y se extiende en la estepa, cubre la vegetación, también las rocas y el salto se encuentra congelado. No es que desaparece el agua, sigue descendiendo, se cuela entre las formaciones de hielo, como si la montaña se detuviera por unos segundos pero encontrara la manera de volver a vivir. 

 

Ese contraste, el del salto congelado y de la circulación potente del agua, es lo que hace tan atractivo a ese lugar. En La Fragua no hay nada que en verdad se detenga, es más una sensación, se mantiene en pausa como si esperara el momento justo, como si quisiera volver a juntar fuerza, transformarse y que el agua, la flora, la fauna y el hielo convivan los días más fríos del año.

 

Un paseo corto 

 

Llegar a la cascada es también parte del atractivo, es toda una experiencia. Se llega por la Ruta Provincial 43, hay que tomar el desvío para la Ruta Provincial 54 y, en cuanto uno se acerca al sector de La Fragua, aparece como por arte de magia un sendero de que tiene cerca de 300 mts hasta el salto. El camino es corto y da la posibilidad de introducirse en el paisaje sin tener que hacer enormes caminatas.

 

En el sector hay estacionamiento, también un espacio con mesas al aire libre, hay baños y un parador gastronómico que suele funcionar en la temporada alta (de noviembre a mayo). Que se encuentre tan cerca de Manzano Amargo da la posibilidad de que se pueda combinar la visita a la cascada con un recorrido por la localidad.

 

Un rincón para descubrir en invierno

 

La Fragua es solo la puerta de entrada a la nieve, a la montaña, a la región. Es un paisaje muy cambiante. Caminos de cordillera, estepa, montañas y cursos de agua son parte del territorio que tiene localidades pequeñas y grandes escenarios naturales. En el verano, predominan los colores, los verdes, las flores, mientras que durante el invierno, los colores son monocromáticos, la nieve cambia la percepción de las rutas, y de los cerros y de los valles. Acercarse a La Fragua es eso: descubrir otra versión del mismo lugar.

 

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