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Una joven fue diagnosticada con cáncer y decidió preservar sus óvulos para ser madre

Redaccion Avances 20/08/2026 - 18.45.hs

Los sueños no pueden vencer enfermedades, aunque pueden hacerle una jugada para esquivar todos sus daños y poder seguir adelante.

 

A Laetitia Reynoso, con tan solo 25 años de edad, le diagnosticaron cáncer de mama hace pocos meses y lo primero que se le vino a su mente es que eso podría impedir quedar embarazada y ser madre.

 

No perdió tiempo, averiguó y con la ayuda de los médicos del Hospital “Ramón Carrillo” de Bariloche pudo acceder a un tratamiento para criopreservar óvulos de manera gratuita. De esta manera, se convirtió en la primera habitante de Río Negro en realizar la criopreservación de ovocitos en el sistema público de salud.

 

“Siento que, en toda esta odisea, he estado tocada con una varita mágica. Los médicos tienen una tremenda humanidad y me han acompañado desde un primer momento. Un mimo al alma”, expresó la joven al diario Río Negro.

 

Laetitia vive en Bariloche hace dos años, pero es oriunda de Chascomús, localidad de la provincia de Buenos Aires. Según describió el medio citado en una nota, en octubre del año pasado la protagonista se detectó un bulto en su mama izquierda. En ese momento era de tamaño pequeño, como una cañica.

 

Una ecografía indicó que era un quiste benigno y su ginecóloga le recomendó que volviera a controlarse en seis meses. Sin embargo, entre el 12 de diciembre, día que se hizo la práctica médica, y principios de marzo ese bulto multiplicó por tres su tamaño.

 

Ante eso, Laetitia sacó un turno en el área de Ginecología del hospital “Ramón Carrillo” y de ahí la derivaron a una matóloga que decidió sacarle el quiste. La biopsia confirmó que era cáncer de mama.

 

Laetitia le afirmó al diario Río Negro que recibió el diagnóstico “muy tranquila” y explicó que por más que está a 1.300 kilómetros de su familia, se siente “bien acompañada, cuidada y hago terapia”.

 

Tomar una decisión

 

“El tratamiento es tan agresivo que lo primero que le planteé a mi médica fue si podía perjudicar mi salud reproductiva. Mi mayor deseo es ser madre. Por eso, cuando tuve los resultados, tomé la decisión de criopreservar óvulos”, indicó la joven sobre su primera preocupación apenas supo su enfermedad.

 

Aclaró que puede llegar a quedar embarazada de manera natural, pero el porcentaje de que eso ocurra es menor a una mujer sana. “Mejor prevenir que lamentar”, resumió.

 

La médica mastóloga que decidió que debía sacarse el quiste se llama Carolina Pasquali y ante la inquietud de su paciente se comunicó con su colega Fabián Gómez Giglio, ginecólogo especialista en Fertilidad del mismo hospital público, con el objetivo de empezar a tramitar la criopreservación de óvulos a través del Programa Nacional de Reproducción Asistida.

 

En nuestro país está vigente la Ley Nacional de Reproducción Médicamente Asistida que fue reglamentada en el año 2013 y garantiza la cobertura total de la preservación de la fertilidad para paciente oncológicos. Esta normativa garantiza el derecho a que las personas puedan resguardar sus gametos (células sexuales de los seres vivos, en la mujer es el óvulo) antes de empezar un tratamiento médico que puede poner en riesgo o destruir su función reproductiva.

 

“El caso de Laetitia es el primero en la región. Hay una ley que obliga a las obras sociales y al Estado a hacerse cargo de pacientes con cáncer que deben hacer quimio para criopreservar gametas, pero las autorizaciones se dilatan y los tiempos de los tratamientos del cáncer son otros: el paciente debe avanzar con el tratamiento lo antes posible porque le cambia el pronóstico”, argumentó Pasquali en diálogo con diario Río Negro.

 

La profesional remarcó la importancia de anticiparse porque la quimioterapia es tóxica para los ovarios y puede producir infertilidad en el futuro.

 

Luego de varias gestiones, los médicos del Carrillo de Bariloche consiguieron que la joven pudiera ser derivada al hospital Rawson de San Juan, donde se desarrolló el proceso para la criopreservación de los óvulos.

 

“El procedimiento duró muy poco tiempo (unos 30 minutos) y es muy sencillo: me sedaron y no hubo ninguna complicación. No es invasivo”, describió Laetitia. Ambos hospitales se hicieron cargo de pagarles los pasajes, la estadía y el procedimiento del que se obtuvieron “muchos óvulos”, según resaltó Pasquali.

 

Sin trabajo

 

Laetitia no solo tuvo que enfrentarse al cáncer y poner en riesgo su deseo de ser madre, sino que también debió soportar que la despidan de su trabajo al mismo tiempo que le diagnosticaron la enfermedad.

 

Perdió sus ingresos y su obra social que le daba su trabajo como cocinera y pastelera. Actualmente es empleada en un kiosco. No obstante, eso no detiene su preparación para empezar la quimioterapia la semana próxima.

 

Su corazón pasa del enojo a la tristeza y quiere que todo termine cuanto antes.

 

“Tenemos esta ley de Fertilidad de hace bastante, pero lo cierto es que el cáncer de mama se detecta cada vez a edades más tempranas. Hace 20 años atrás, no era un problema porque se lo diagnosticaba a los 50, pero ahora se diagnostica antes”, señaló Pasquali.

 

Para respaldar la importancia de la salud pública y la razón de su decisión, Laetitia concluyó: “No soy la primera que necesita esto ni seré la última. Tenemos una ley que nos respalda, pero muchas veces, el problema son los tiempos y, acá está en juego la vida de uno. No es que me agarraron ganas de criopreservar óvulos: me diagnosticaron cáncer con 25 años”.

 

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