River mostró su oficio superclásico

FESTEJO EN LA BOMBONERA

Con una actuación sin fisuras de principio a fin, River jugó ayer con aplomo en La Bombonera, pegó en los momentos justos y le ganó por 2 a 0 el Superclásico a Boca, en un partido correspondiente a la sexta fecha de la Superliga.
Gonzalo “Pity” Martínez, con un estupenda volea pegándole de aire con la zurda, marcó el primer gol “millonario”, a los 14 minutos del primer tiempo; mientras que Ignacio Scocco, con un violento derechazo que entró arriba, en el ángulo derecho, puso cifras definitivas, a los 23 del complemento.
El ex volante de Huracán estaba jugando en gran nivel, pero sufrió un problema muscular y tuvo que dejar la cancha a los 22 minutos, reemplazado por el colombiano Juan Fernando Quintero.
Con este resultado, el elenco de Núñez, que venía de ganarle como local a San Martín de San Juan (4-1), alcanzó los 10 puntos, cuatro menos que el líder Atlético Tucumán, mientras que Boca, que llegaba de ganarle en La Paternal a Argentinos Juniors (1-0), también tiene 10 unidades.
En cuanto al encuentro, el dominio fue repartido, pero el elenco visitante fue más certero en la ofensiva y ordenado en la presión, logrando por momento superioridad numérica en la marca en la mitad de la cancha, ante un Boca por momentos sin respuestas.
El conjunto local mostró reacción en el inicio del complemento y por momentos llevó por delante a River, pero el gol de Scocco fue un golpe de nocaut del que Boca no pudo levantarse más.

Pity conducción.
Boca salió con mucho ímpetu en el inicio y en apenas cinco minutos obligó a Franco Armani a mostrar sus reflejos, en una rápida jugada en la que Carlos Tevez buscó a Darío Benedetto y el 9, tras desairar a Javier Pinola, sacó un potente derechazo manoteado por sobre el travesaño por el arquero.
Este dominio boquense se apagó rápido, cuando Pity Martínez empezó a manejar los hilos del juego de su equipo, convirtiéndose en una pesadilla para los mediocampistas y para Leonardo Jara.
Y así fue que desde la zurda de Martínez llegó la apertura del marcador: Cristian Pavón perdió la pelota en la salida, la jugada continuó con Emanuel Mas intentando despejar, pero el balón le quedó al Pity, quien con un remate de aire doblegó a Agustín Rossi.
River continuó dominando algunos minutos, hasta que la lesión de Martínez le puso freno a su fuerza ofensiva, lo que fue aprovechado por Boca para reaccionar, apoyado en el ímpetu del uruguayo Nahitan Nández y el colombiano Wilmar Barrios y las corridas de Pavón.
Antes del cierre de la primera parte, Guillermo Barros Schelotto mandó a la cancha a Edwin Cardona por Jara y Nández retrocedió al lateral derecho, buscando que el colombiano ponga un poco de claridad en el confuso juego “xeneize”.

Polémicas.
Apenas ingresado Cardona, le pegó un manotazo a Enzo Pérez que mereció su expulsión, pero el árbitro apenas le mostró la amarilla.
Ya en el complemento, Boca mostró lo mejor de su repertorio, acorraló a River por momentos en los primeros minutos y parecía que el empate estaba cerca de concretarse.
En una de las más claras, Pavón apareció en buena posición en el punto del penal y fue empujado por Milton Casco, en una jugada polémica que todo Boca reclamó como penal. Minutos antes, otro potencial penal para Boca, por una clara mano en el área, también había sido ignorado por el árbitro.

Letal.
En ese contexto de dominio local, River aguantó los cimbronazos y a los 23 minutos logró el segundo gol, que prácticamente fue un golpe letal para las aspiraciones de Boca, que claramente sintió el impacto.
En la jugada, Quintero ensayó un pase profundo para su compatriota Rafael Santos Borré, la defensa despejó corto y la pelota le quedó justa a Scocco, que sacó un derechazo fuerte, alto, que batió a Rossi.
Con el 2 a 0 a favor, River cerró filas y a Boca todo se le hizo cuesta arriba, sin siquiera acertar el tiro del final. Sobre la hora, Carlos Izquierdoz impactó un cabezazo en el travesaño y Armani descolgó de un ángulo un cabezazo de Mas. Ya todo estaba dicho.

El super invicto.
Además de vencer a Boca en el Superclásico por 2-0, River Plate estiró ayer su invicto a 29 partidos, lo que equivale a casi siete meses sin conocer la derrota. La última caída del Millonario de Marcelo Gallardo fue el 24 de febrero pasado, en un 0-1 ante Vélez. A partir de ese partido, River cosechó 18 triunfos y 11 empates entre Superliga, Copa Argentina y Copa Libertadores. El puntapié inicial de la gran racha del Millonario fue la Supercopa ganada en Mendoza, justamente ante Boca. (NA)