Una tragedia que enluta al fútbol mundial

Una tragedia aérea que dejó como resultado 71 muertos y solo seis sobrevivientes acabó con el sueño del humilde club brasileño Chapecoense, que viajaba a Colombia para enfrentar a Atlético Nacional de Medellín por la final de ida de la Copa Sudamericana, la primera en la historia de la institución.
La delegación, compuesta por el plantel, cuerpo técnico, médico, asistentes, dirigentes y periodistas integraban el vuelo de la empresa Lamia que cayó a las 22 hora de Colombia, en la madrugada del martes argentino, en la zona del cerro El Gordo, del municipio de La Unión de Antioquia.
El vuelo de la empresa Lamia, de capitales venezolanos, que opera desde Bolivia, partió del aeropuerto Viru Viru de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia y debía llegar en cuatro horas al aeropuerto de Medellín, Colombia, pero antes de hacerlo comenzó a volar en círculos sin tomar contacto con la torre de control.
Posteriormente desapareció de los radares hasta que se detectó el accidente en una de las laderas del cerro Gordo, un lugar de difícil acceso y con malas condiciones climáticas.
Las autoridades colombianas, que habían dado 81 pasajeros en lista, mas seis sobrevivientes, con un total de 75 muertos, rectificaron luego la información al detectar que cuatro pasajeros no habían embarcado en Bolivia, por lo que la cifra oficial de muertos es de 71 con seis sobrevivientes, todos ellos muy graves.
Los seis sobrevivientes son los futbolistas Alan Ruschel (defensor), con una vértebra fracturada y lesión en la médula, Jackson Ragnar Follmann (arquero) quien sufrió la amputación de su pierna y Hélio Hermito Zampier (defensor), más conocido como Neto, que tiene traumatismo cerebral.
Además, sobrevivieron el periodista Rafael Henzel Valmorbida, con trauma en el tórax y fractura expuesta en la pierna izquierda, y los tripulantes Erwin Tumiri, técnico de nacionalidad boliviana, y la auxiliar Ximena Suárez.
El arquero titular de Chapecoense Danilo Padilha, figura del partido de semifinal ante San Lorenzo, falleció horas después de haber sido rescatado.

¿Combustible?
Al mismo tiempo, se encontraron las dos cajas negras que facilitarán el trabajo para confirmar las razones del accidente. Una de las primeras hipótesis es que “el piloto de la nave no declaró a tiempo la emergencia” cuando se quedó sin combustible, según informó el periodista colombiano Steven Arce.
“La más clara hipótesis que se maneja ‘off de record’ es que, al parecer, el piloto no eligió Cali y Bogotá para evitar una multa, y no declara la emergencia cuando se queda sin combustible”, dijo Arce, haciendo referencia a que se le dio prioridad a otro avión que sí declara sus problemas.
El avión siniestrado “declara emergencia, pero ya poco antes de aterrizar, a 9 mil pies (unos 2.700 metros), cuando se requieren al menos 10 mil pies”, agregó el periodista.
Otra hipótesis, esbozada por el propietario de Lamia, es que el avión fue afectado por un rayo, mientras que una tercera, habla de una falla eléctrica que apagó los motores, de alguna manera corroborada por una de las azafatas sobrevivientes, quien habló de un apagón antes de la caída.
Razones al margen, la tragedia sufrida por Chapecoense es una de las que más víctimas fatales produjo entre las que se inscribieron en el marco de otros accidentes aéreos que envolvieron a equipos de fútbol. (Télam y NA)

Campeón honorífico
Atlético Nacional de Medellín pidió a la Conmebol que la Copa Sudamericana 2016 sea entregada al Chapecoense como una manera de homenaje a las víctimas. “Atlético Nacional invita a Conmebol a que el título de la Copa Sudamericana le sea entregado a Chapecoense como laurel honorífico a su gran pérdida y en homenaje póstumo a las víctimas del fatal accidente que enluta nuestro deporte”, dijo el club colombiano en un comunicado. “De nuestra parte, y para siempre, Chapecoense Campeón de la Copa Sudamericana 2016”, añadió Atlético Nacional.

Historias del dolor
ARGENTINO – El argentino Alejandro Martinuccio, delantero del Chapecoense, no viajó porque está lesionado. “Estoy triste, yo me estaba recuperando de una lesión y felizmente no viajé. Este club es maravilloso, los compañeros de primera. Las cosas pasan, no sé por qué pasan”, señaló.

SUERTE – El Chapecoense esperaba que el avión con matrícula boliviana que los transportaba les trajera suerte, según dijo un dirigente antes del despegue. “Esperamos que (este avión) nos de suerte, como fue la primera vez; que consigamos traer un gran resultado”, afirmó el dirigente Mauro Stumpf a Gigavisión.

MORIR – “Si muriera hoy, moriría feliz”, fue la escalofriante frase del entrenador de Chapecoense, Caio Júnior, tras clasificar para la final. Hoy, después de la tragedia, la frase conmueve. Tanto como la historia de su hijo, Matheus Saroli, que no pudo viajar porque olvidó su pasaporte.

PREGUNTA – Uno de los sobrevivientes del accidente fue el defensor Alan Ruschel, quien al momento de ser rescatado pensó en los demás. “Mi familia, mis amigos… ¿dónde están?”, le preguntó desesperadamente el futbolista a una de las primeras personas que se acercaron al lugar.

PADRE – Horas antes de viajar a Medellín, Thiaguinho, jugador del Chapecoense, se enteró que iba a ser padre en la concentración, a través de una carta que le envió su novia Graziele por intermedio de sus compañeros, quienes en forma cómplice filmaron el momento en que él se emocionaba. Ayer perdió la vida en el accidente.

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