Denuncia contra Temer, en Congreso brasileño

El Congreso brasileño recibió ayer la denuncia de la Procuración General de la República que involucró al presidente Michel Temer en una “organización delictiva” que cobró 175 millones de dólares en sobornos.
El Supremo Tribunal Federal entregó a la Cámara de Diputados la denuncia en la que el Presidente fue considerado como el articulador de una “organización delictiva” que operó durante años.
Los abogados del mandatario sufrieron una derrota el jueves en el Supremo Tribunal Federal donde 10 de los 11 jueces de esa corte aprobaron el envío de la acusación al Legislativo, que tendrá que decidir si autoriza la apertura del proceso.
Esta fue la segunda acusación contra Temer presentada por el Ministerio Público en el marco de la causa Lava Jato, reseñó ANSA.
En junio último, la Procuración lo había denunciado por “corrupción pasiva” por el presunto cobro de sobornos de la empresa JBS.
Precisamente, Temer intentó suspender el trámite de la denuncia en su contra que ahora llegó a manos de los diputados hasta que finalice la investigación abierta sobre los testimonios de los dueños del grupo cárnico JBS, que sirvieron de base a las acusaciones formuladas por el ex fiscal general Rodrigo Janot por obstrucción de la justicia y asociación ilícita.

Controversia.
El caso presenta una controversia porque está basado en los datos aportados por el magnate dueño de JBS, Joesley Batista, un delator premiado que fue detenido la semana pasada luego de que la fiscalía lo acusó de haber mentido u omitido información sobre casos de corrupción.
En tanto, el abogado defensor de Temer, Antonio Claudio Mariz, anunció ayer que dejará el caso por haber trabajado para uno de los acusadores del mandatario.
En declaraciones al canal de televisión Globo, Mariz alegó que enfrenta un “conflicto de intereses”, pues hasta mediados del año pasado defendía también a Lucio Funaro, un agente financiero que está en prisión y acusó a Temer de incurrir en prácticas corruptas.
En rigor, Mariz, amigo personal de Temer desde hace cuatro décadas, aclaró que permanecerá junto al mandatario en calidad de “asesor” jurídico, pero explicó que su actuación anterior en favor de Funaro le impide continuar al frente de la defensa.
Tras ese anuncio, el mandatario deberá nombrar a un nuevo abogado para hacer frente al proceso que se prevé que comenzará la semana próxima en la Cámara de Diputados. (Télam)