Futuro líder político regresó a Zimbabwe

AUGURAN NUEVA DEMOCRACIA

El ex vicepresidente Emmerson Mnangagwa, que el viernes jurará como presidente provisional de Zimbabwe en reemplazo del dimitido Robert Mugabe, consumó ayer un regreso triunfal a su país y prometió a sus seguidores que serán testigos del nacimiento “de una nueva democracia” tras 37 años de gobierno del derrocado líder.
El próximo líder de esta nación de África meridional regresó tras haberse exiliado en Sudáfrica después de su destitución como vicepresidente el pasado 6 de noviembre, forzada por la facción afín a las ambiciones de la ex primera dama, Grace Mugabe, de convertirse en la sucesora de su marido en el poder.
En su primer discurso horas después de volver a pisar suelo zimbabwense, el histórico dirigente que durante décadas fue brazo ejecutor de Mugabe prometió crear puestos de trabajo y resucitar la economía de un país donde el desempleo ronda el 90% y las tres cuartas partes de sus 16 millones de habitantes vive con unos cinco dólares estadounidenses al día.
“Apelo a toda la gente genuina de Zimbabwe a unirse. Todos somos zimbabwenses. Necesitamos crecimiento económico, necesitamos paz y empleos, empleos y empleos”, dijo Mnangawa ante cientos de seguidores en la sede de la gobernante Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF) en Harare, la capital.
El dirigente, de 71 años, dijo que su exilio en el país vecino se debió a que, tan solo dos horas después de ser cesado, fue informado de que existían planes para matarlo.
La vuelta a Zimbabue de Mnangagwa se produjo tan solo horas después de haber sido nominado para ocupar provisionalmente la presidencia de la ZANU-PF, que lo confirmará en su congreso de diciembre como candidato para las presidenciales de 2018.
En un comunicado, el partido dijo que Mnangagwa asumirá el viernes como presidente provisional del país para completar lo que quedaba del mandato de Mugabe, hasta las próximas elecciones, que están previstas para septiembre de 2018.
En su discurso, Mnangagwa adelantó que hoy tomará posesión de su nuevo cargo de líder del ZANU-PF.
Aunque la dimisión de de Mugabe haya dejado al país en un interregno de facto, su sucesor debería ser el único vicepresidente que queda en funciones, Phelekezela Mphoko.
Sin embargo, Mphoko, se encuentra en Japón y hoy fue echado del ZANU-PF, y, según el diario local NewsDay, estaría buscando refugio en países como Mozambique o Zambia ante el temor a ser procesado, ahora que ya no cuenta con la protección del caído Mugabe, su principal valedor.
Por tanto, el camino parece allanado para que Mnangagwa cumpla por fin sus deseos de convertirse en presidente: su nombre ya había estado vinculado a planes y conspiraciones para sustituir a Mugabe desde hace casi 15 años.
En su discurso ante sus seguidores, el próximo líder de Zimbabwe dijo que el país estaba presenciando el nacimiento de una “nueva democracia” y agradeció a la población “la disciplina y el pacifismo” demostrados durante los días siguientes al alzamiento militar contra Mugabe de la semana pasada.
Aunque ahora es visto como el salvador de la democracia, Mnangagwa, conocido con el apodo de “Cocodrilo”, tiene un pasado oscuro: como ministro de Seguridad tras la independencia en 1980 jugó un papel clave en la matanza de más de 20.000 miembros de la etnia ndebele.
(Télam)