La China no Olímpica

El número de muertos por el sismo que golpeó el suroeste chino podría sobrepasar los 80 mil. La ONU prometió ayuda económica, asistencia médica y cooperación en la reconstrucción de las zonas afectadas.
El primer ministro chino, Wen Jiabao, dio a conocer nuevas cifras durante una visita a Yingxiu, epicentro del temblor situado en la provincia de Sichuan (suroeste), en compañía del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. Wen precisó que el número de muertos confirmados por el sismo asciende a 60.560 y el de desaparecidos a 26.221, pero que podrían sumarse 20 mil víctimas fatales en los próximos días. Además, ascenderían a 11 millones los damnificados que deberán ser reubicados tras la desaparición de sus hogares y la perdida de todos sus bienes.
Wen, ayer se encontraba en Sichuan, en su segundo viaje a la zona devastada por el sismo. Por su parte, secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que viajó a China para conocer el fatídico escenario, prometió una movilización de la entidad en las operaciones de rescate y de reconstrucción, y una ayuda de ocho millones de dólares.

Ayuda internacional
Los alemanes son los primeros europeos occidentales en traer este tipo de ayuda, después de los rusos, instalados en la ciudad de Pengzhu y los japoneses, en Chengdu. Francia enviará hoy a Chengdu otro equipo médico de 13 personas. Cuba, además, envió a China un equipo de 35 cirujanos y ortopedas, y 3,5 toneladas de medicinas y equipos médicos para socorrer a las víctimas de la tragedia.
China estimó el viernes que harían falta tres años para reconstruir las zonas destruidas por el sismo y mostró su preocupación por las condiciones de vida y de higiene de los millones de personas que se han quedado sin casa. El sismo, el más devastador en los últimos 30 años en China, provocó el hundimiento de más de 5,5 millones de edificios, dejando a más de 5,4 millones de personas sin techo en esta provincia, es decir, cerca de un habitante de cada cinco de la zona afectada. (AFP-NA)