Marcha contra reforma laboral en Francia

El líder de la ultraizquierda francesa, Jean-Luc Mélenchon, amenazó ayer al presidente, Emmanuel Macron, en una manifestación con decenas de miles de personas, con marcarle un “pulso social” mediante una sucesión de acciones de protesta contra la reforma laboral -que el viernes fue aprobada por decreto- y el resto de sus políticas.
“La batalla no ha terminado. Empieza”, subrayó Mélenchon en un discurso al término de la manifestación en la que, según su propio relato, participaron 150.000 personas (la policía rebajó la cifra a 30.000) contra lo que llamó “el golpe de Estado social de Emmanuel Macron”, quien fue eje de todos sus ataques.
El diputado de ultraizquierda y cuarto en la última elección presidencial con el 19,6% de los votos, denunció “el método de la brutalidad” utilizado para la reforma laboral, es decir, la adopción el viernes por el procedimiento del decreto ley que ha permitido su entrada en vigor inmediata -ayer se publicó en el Boletín Oficial- en espera de la tramitación parlamentaria, que está prevista después del 20 de noviembre.
Asimismo, advirtió que cuando empiece esa tramitación en el Parlamento se preparará “una acción fuerte” en la que, dijo, deben participar los sindicatos y sugirió la idea de una nueva manifestación en la avenida de los Campos Elíseos con “un millón de personas”.
De aquí a entonces, convocó a sus seguidores a que el próximo sábado participen en cacerolazos por todo el país, y a que se impliquen en otras movilizaciones que ya se han anunciado.
El líder de Francia Insumisa quiso con esta marcha marcar un punto suplementario en su objetivo de aparecer como el líder de la oposición gracias a esta convocatoria propia. (Télam)