Nueva huelga en sede del Mundial

Empleados de la salud, la educación y la limpieza urbana se declararon ayer en huelga en Porto Alegre, una de las doce sedes del Mundial que comenzará en diez días en Brasil.
La paralización fue convocada por los gremios que agrupan a los empleados municipales, que demandan aumentos salariales en torno al 20 por ciento, rechazado por las autoridades.
Según ratificó ayer la municipalidad, el alcalde José Fortunati había ofrecido un alza del 2,5, pero frente a la amenaza de paralización decidió elevar su propuesta a un 6,28 por ciento, que los gremios también han rechazado.
No obstante, los sindicatos aseguraron que el 30 por ciento de los empleados está trabajando, con lo cual cumplen con la ley que obliga a garantizar ese porcentaje mínimo en caso de huelgas en el sector público.
La huelga en esa ciudad del sur de Brasil se une a una ola de huelgas en diversos sectores, tales como el transporte, la educación y la salud, en varias de las doce ciudades que acogerán el Mundial de fútbol.
Según las autoridades, los sindicatos decidieron aprovechar la visibilidad que ofrece el torneo de la FIFA para presionar, pero confían en que se alcanzarán los acuerdos necesarios para impedir que las huelgas continúen durante el Mundial.
Otro de los sindicatos que amenaza con parar durante el torneo, también por diferencias salariales, es el que agrupa a los agentes de la Policía Federal, responsables por el control en las aduanas y los aeropuertos, entre otros asuntos, citó la agencia EFE.
En ese contexto, el ministro de Justicia de Brasil, José Eduardo Cardozo, señaló que es “inadmisible” que haya gente que quiera asociarse al crimen” en un reclamo, luego de que el pasado fin de semana el grupo Black Block dejara entrever que actuará en conjunto para desatar un “caos” durante el Mundial. (Télam)