Piden extraditar a predicador

SIGUEN LAS REPRESALIAS TRAS FALLIDO GOLPE DE ESTADO

Por cuarto día consecutivo, el gobierno turco avanzó ayer en su purga y represalias posteriores al fallido golpe de Estado del viernes último, suspendió a 15.200 empleados del Ministerio de Educación y 21.000 maestros, pidió la renuncia de 1.577 decanos de las universidades públicas del país y canceló las licencias de 20 emisoras de radio y televisión.
Ayer el presidente estadounidense, Barack Obama, telefoneó a su homólogo de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, a quien urgió que investigue el golpe de estado “con el debido proceso” así como “de la mano de los valores democráticos”, informó su portavoz, Josh Earnest.
El golpe fallido costó al menos 264 vidas, entre ellos 173 civiles, a lo que se añaden 1.535 heridos, según el último recuento hecho público hoy por la agencia de noticias oficiosa Anadolu.
Por otra parte, Ankara también solicitó formalmente a Washington la detención y posterior extradición del predicador islamista Fethullah Gulen, un ex aliado del oficialismo en Ankara auto exiliado en Estados Unidos, por considerarlo el cerebro detrás del fallido golpe de Estado, que dejó una gran crispación política y social.
Sin embargo, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, había advertido el lunes que antes de comenzar a tramitar la extradición reclamarían pruebas concretas de la participación de Gulen, quien vive en el estado de Pensilvania, en la asonada.
El primer ministro turco, Binali Yildirim, volvió a acusar hoy a Gulen, a quien calificó de “cabecilla terrorista” y prometió enviar toda la “información necesaria” a sus socios norteamericanos para garantizar la extradición.
“Enviaremos muchas pruebas. Pero quiero preguntar a nuestros amigos estadounidenses: ¿Pidieron ustedes pruebas al ir por los terroristas que derribaron las Torres Gemelas el 11 de septiembre? ¿Pidieron pruebas para internar a sospechosos en Guantánamo?”, desafió el premier hoy en un discurso ante el Parlamento en Ankara.
Posteriormente, Turquía remitió dos cartas a las autoridades estadounidenses, una al Departamento de Justicia, solicitando el arresto de Güllen, y otra al Departamento de Estado, pidiendo la extradición, confirmó Earnest en su conferencia de prensa diaria.

Represalias.
Entre el viernes a la noche y la madrugada del sábado pasado parte de las Fuerzas Armadas turcas se levantaron en armas contra el gobierno del presidente Erdogan e intentaron tomar el poder.
Sacaron a las calles tanques, cientos de soldados y hasta bombardearon desde el aire el Parlamento nacional. En total, 290 personas fallecieron durante esas 12 horas de caos e incertidumbre.
En su renovada cruzada contra Gulen, el gobierno está avanzando sobre todos los funcionarios, militares y medios de comunicación que considera son aliados, simpatizantes o al menos cercanos al predicador auto exiliado en Estados Unidos.
En las últimas horas de ayer, fue detenido uno de los supuestos cabecillas del fallido golpe, el coronel Muharrem Kose, quien se desempeñaba como asesor legal de las fuerzas militares, informó la agencia de noticias estatal turca Anadolu.
El Consejo Supremo de Radio y Televisión de Turquía (RTUK) anunció en un comunicado que canceló las licencias de unas 20 emisoras de radio y televisión, como Bugun TV o Samanyolu Haber.
Esta decisión anula de forma completa las licencias de “todas las emisoras de radio y televisión que hayan dado respaldo a los conspiradores golpistas de FETO o mantengan lazos o vínculos con ella”, explicó el texto, citado por la agencia de noticias EFE.FETO es la organización que conecta las redes de simpatizantes de Gulen, un líder religioso que hasta 2013 era aliado del gobierno islamista de Erdogan y ahora es considerado el enemigo público número uno y el hombre que orquestó el golpe fallido del viernes pasado. (Télam)

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